viernes, 14 de mayo de 2010

Discos: Dog man star (The London Suede, 1994)


Podríamos hablar con el mismo fervor de cualquiera de los tres primeros discos de Suede, pero hoy la mañana nos encontró revisitando "Dog man star", su segundo álbum. 

Pasado el furor y la histeria desatada por su debut ("Suede", 1993) Brett Anderson y los suyos se abocaron a la grabación de un sucesor ambicioso, explícitamente apartado del rumbo que comenzaba a tomar el Brit Pop por entonces.

Ni hooligans cerveceros como los Oasis ni nerds de escuela de diseño como Blur. Lo que los Suede querían rescatar aquí no era a los Who ni a los Kinks, sino la tradición más glam y barroca de David Bowie (no casualmente, el título del álbum juguetea entre "Diamond dogs" y "Starman") y Roxy Music.

Pero la cosa no fue fácil. La tensa relación entre Bernard Butler y el resto de la banda había alcanzado picos insostenibles. Sumado a eso, el divismo de Brett Anderson terminó de armar el cóctel explosivo. En lo musical también hubo disputas: Butler pugnaba por un disco mucho más experimental, arriesgado (ahí está la extensa "The ashpalt world", de 25 minutos en el demo original) para atestiguarlo). En medio del proceso de grabación el talentoso guitarrista, descontento con la producción de Ed Buller, puso a la banda entre la espada y la pared y terminó dando el portazo con el disco a medio terminar.

Barroco, trabajado orfebremente hasta el detalle, "Dog man star" fue editado finalmente por el sello Nude el 10 de agosto de 1994.

Yendo a los temas, "Introducing the band" levanta el telón a pura marcha psicodélica, en un disco dominado por tiempos lentos, expansivos. La letra es una de las tantas que Brett Anderson escribió influido por el consumo de ácidos. Le siguen los dos temas más sólidos del set: "We are the pigs" podría estar en el primer lp, aunque aquí el tratamiento es grandilocuente e incopora trompetas y un wall of sound denso. La letra está inspirada en disturbios callejeros, asimilando los cerdos de la fotografía del single con civiles golpeados. La tríada inicial cierra con "Heroine", donde se lucen los arabescos y recursos de Butler. La canción  ausculta- como en otros temas del álbum- el universo hollywoodense: personajes en busca de heroínas o fascinados con vidas (y muertes) célebres.

"The wild ones" es una gran balada con Anderson en primerísimo primer plano y un cierre pop magistral. El disco vuelve a abrirse con la limpia "The power", otro de los highlights de "Dog man star". Al parecer, hubo que transcribir nota por nota el solo que Butler había ideado en el demo, ya que el guitarrista ya no formaba filas para el momento de la grabación.

"New generation" levanta en un pasaje "explícitamente Bowie" (más puntualmente,  circa "Heroes") con una letra que bien podría definir a la generación del Extasis y otras drogas sociales tan en boga a comienzos de los 90. "This Hollywood life" es un blues rabioso y glamoroso, el último pico de electrificación antes del descenso de la última parte del disco.

Ese último tramo- es cierto- está un poco saturado de orquestaciones, como en "The 2 of us" y "Black or blue". Con "The asphalt world" (que finalmente quedó editada en poco más de 9 minutos) se libera un espíritu de jam, de zapada psicodélica inédita hasta allí para los Suede. La letra narra los vaivenes de una pareja conectada a través de las drogas, con un trasfondo netamente urbano (desde siempre, el escenario preferido de la pluma de Brett Anderson): "sometimes we ride in a taxi to the ends of the city/ Like big stars in the back seat like skeletons ever so pretty").

La edición americana del disco incorpora un hidden track ("Modern boys") aparte de publicarse con el nombre del grupo cambiado a "The London Suede" por problemas legales.

Vistas a la distancia, las orquestaciones y el barroqusimo de "Dog man star" amenazan en varios pasajes con ahogar las canciones, pero aún así el disco está lleno de buenos momentos. Dos años después (y ya sin Bernard Buttler) los Suede se sacudirían las ornamentaciones para volver a las fuentes con el fantástico "Coming up".  El cierre de una trilogía inicial de altísimo nivel.

Suede- discografía cercana
Suede (1993)- Dog man star (1994)- Coming up (1996).

3 comentarios:

Copetín dijo...

Excelente disco pero me quedo con el primero!

Xim dijo...

Yo siempre digo lo mismo: si en los 80s tuvimos a The Smiths, en los 90s tuvimos a los Suede, lo que no me queda claro es qué tuvimos en los dos miles 00s???...

SaLu2

Xim

spellbound dijo...

Hola, creo que te faltó una mención a "Sci-Fi Lullabies", la excelente recopilación de los lados b de los primeros 3 discos.

Saludos.