martes, 25 de diciembre de 2012

Discos: Rattle and hum (U2, 1988)

En 1987 los U2 emprendieron la gira de presentación de "The Joshua tree". Mientras se convertían en la banda más grande del planeta, visitaron Norteamérica. Y allí sintieron el flechazo inmediato con el gran país del Norte. Todo eso quedó reflejado en la película y el disco doble "Rattle and hum", editado un año después, en 1988.

Es cierto que de todas las etapas de U2 ésta es la más fácil de vilipendiar, con Bono convertido en un insoportable predicador (además de exhibir un look espantoso) y la banda coqueteando con los íconos del rock y la cultura norteamericanas.

Pero buceando en "Rattle and hum" hay buenas canciones. Y bastante fuego. Ambas cosas, cada vez más difíciles de encontrar en la música insustancial de estos días.

Reescuchando el disco tantos años después, ahora entiendo que hay un fantasma que recorre gran parte de este viaje: Bob Dylan. El arisco y poco sociable Bob aparece tocando órgano de iglesia en "Hawkmoon 269", un tema oscuro y apocalíptico. La canción se prende fuego en el tramo final, con una percusión tribal y un coro negro impactante. Entre los temas en vivo (el disco está armado con tomas "live" de la gira y otras canciones nuevas, inéditas) los irlandeses hacen una muy buena versión de "All along the watchtower". Y Maestro y Discípulo (hay muchos links en las letras de Bono con Dylan) escribieron juntos la letra del blues de trasnoche "Love rescue me". Otro buen tema.

Después tenemos el tramo "Sun Records" del álbum. Si "Angel of Harlem" hubiera sido compuesta por algun pope intocable, se seguiría hablando loas de esta canción, que en el disco está dedicada a Billie "Lady Day" Holiday. La letra describe -en tono autobiográfico- la llegada de la banda al JFK en una fría mañana de diciembre, con New York transformada en un gran árbol de Navidad y el espíritu de John Coltrane, Miles Davis y la propia Holiday protegiéndolos. La música tiene Soul, tiene fuego. Y la fluidez natural de una buena canción.

Como si hubiera sido compuesta en el ómnibus de gira en plena ruta al atardecer, "Heartland" es el momento climático del trip, con Eno en teclados y una letra que habla del Mississippi, el Delta, y un sol "brillante y violento". "When loves come to town" tuvo destino de clásico desde que nació, con B.B. King en guitarra y voz. Otro que está compuesto en la vieja escuela, simple, directo, sin vueltas.

Los U2 siempre fueron transparentes como artistas, y "Ratlle and hum" es la foto que los captura embobados con Estados Unidos, su Blues y su Elvis. Más allá del resquemor que pueda provocar ese coqueteo foráneo, la aventura dejó grandes canciones, algunas de ellas algo olvidadas por la historia que vino después.

U2
The Edge, Adam Clayton, Bono, Larry Müllen Jr.

Discografìa cercana
The Joshua Tree (1987) Rattle and hum (1988) Achtung baby! (1991).

lunes, 24 de diciembre de 2012

Especial Ultravivido de Nochebuena: rock 50´s

En esta Nochebuena los próceres del rock nos dejan sus saludos Navideños. ¡Alcemos las copas con Johnny, Roy, Ricky, Carl y Elvis! 




¡Salud, amigos Ultravividos!

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Gainsbourg discographie: Love on the beat (1984)

Para 1984 Serge Gainsbourg ya estaba en otra, nuevamente.

Como alguna vez había hecho con el reggae o más temprano en su carrera con el jazz, ahora lo movía el sonido New Wave, al que quería agregarle un toque Disco/ pop bailable.  Para eso se fue a grabar a New Jersey y se rodeó de algunos expertos como Billy Rush y Larry Fast, especialista en sintetizadores.

La aventura podría haber resultado desastrosa, pero el charme de Gainsbourg para todo lo que tocaba (esa desidia estética tan elegante que siempre nos deja margen para que le levantemos el pulgar, cómplices) sumado a un par de buenos temas, redondearon un disco pasable. Casi encantador. Al cóctel le agregó un poco de escándalo (la grabación de "Lemon incest" con su hijita de 12 años, Charlotte) y a otra cosa. 

"Love on the beat" flota sobre unas guitarras levemente funkys, sintetizadores a diestra y siniestra y un viejo truco: coros que se alternan con la voz de crooner y Gitanes de Serge. La cosa funciona. A lo largo de todo el disco, los temas parecen construidos con lo mínimo: un motivo o dos que se repiten (una parte A y otra B) sobre un ritmo monótono. Es Gainsbourg, todo lo hacía fácil.  


Ahí está la bonita "Sorry angel", que con tan poco nos envuelve, yendo y viniendo entre la estrofa y un estribillo mínimo. Hay cositas muy menores, claro ("Hmm hmm hmm", "Harley David son of a bitch") pero que -no sabemos muy bien cómo- nos mantienen enganchados, con un encanto inexplicable. Tal vez sea la bizarra foto de tapa, con nuestro héroe lookeado a lo Drag, fumando y mirándonos desafiante.

Un Gainsbourg que apuntaba a las discotecas newyorkinas de los 80 ("No comments"). Paraísos de la cocaína y el make up en medio de la "Lost decade". Seguro que sonó allí, también.


Serge Gainsbourg- discografía cercana
Mauvaises Nouvelles des Étoiles (1981) Love on the beat (1984) You´re under arrest (1987). 

Otros discos de S.G en UVVD (links)

sábado, 15 de diciembre de 2012

Discos: Vanishing point (Primal Scream, 1997)

A la distancia quizás ya lo olvidamos, pero cuando apareció en 1997, "Vanishing point" fue un verdadero "disco regenerador". Su aleación de rock valvular con máquinas, sonidos industriales y Psicodelia abría una puerta grande para seguir experimentando. Era la segunda vez que los escoceses Primal Scream le tiraban un tubo de oxígeno al pop, si contamos lo que habían logrado con "Screamadellica".

¿Cuánto de "Vanishing point" sigue sondando, quince años después? Parecería que varios pasajes quedaron muy fechados en ese momento, aunque hay otros que todavía funcionan. Por empezar, los instrumentales están muy bien. "Get Duffy" es fumona y está llena de música en sus espacios y silencios. "If they move, kill´em" es un auténtico soundtrack para autopistas, persecuciones y drogas. Y "Trainspotting" se toma todo el tiempo del mundo para colgarse de una palmera.

Según contaron los propios Primal, el disco fue armado precisamente como una banda de sonido alternativa del clásico del cine Clase B "Vanishing point", la película de Richard Safarian de los 70´s (el tema central y single del disco, "Kowalski", toma su nombre del personaje principal del film). "La película es una de nuestras favoritas -contó en su momento Bobby Gillespie- pero siempre pensamos que el soundtrack era demasiado hippie. Quisimos ponerle nuestra propia banda de sonido".

De ahí que el feeling general del disco sea colgado, con mucho ambiente, casi cinematográfico. En el medio, canciones mejores y peores, rodeadas de un ruido industrial constante que le da cohesión, sentido. "Vanishing point" es filoso, ruidoso. Y rockea.   

Otros buenos momentos: "Star" es una balada Soul-Gospel con melódica que bien podría haber estado en "Screamadellica" y "Medication" rockea bien suelta, sobre una base con muchísimo groove. El detalle para melómanos, desde ya, es el cover de "Motörhead" en clave industrial.
Bonus
* "Vanishing point" fue el primer disco de los Primal con Gary Mounfileld (bajista de Stone Roses) en sus filas.
* También en 1997, el grupo editó un ep experimental ("Echo deck") con remixes del disco en clave Dub.

Primal Scream discografía cercana
Give out but don´t give up (1994) Vanishing point (1997) XTRMNTR (2000).

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Discos: Mugzy´s move (Royal Crown Revue, 1996)

Mugzy's Move + Barflies on the BeachSwing Revival del bueno

¿Tu vida necesita un poco de ritmo, de luces, de Swing? Los Royal Crown Revue pueden ser una correcta opción para tu próximo fin de semana. Y "Mugzy´s move" -su segundo disco, de 1996- una fija para picar antes de salir a bolichear o al bar.

Brevemente, vamos a contar que los Royal Crown Revue se formaron a finales de los 80 en Los Angeles y varios críticos los señalan como los iniciadores del movimiento Swing Revival de aquellos años. Aquel que nos entregó a otros grandes grupos como Big Bad Voodoo Daddy y los Cherry Poppin´ Daddies. Todas bandas recomendadas por la casa.

Pero el encanto de los Royal Crown en este "Mugzy´s move" llega cuando se meten en los callejones del Jazz con grooves bien noctámbulos. En este estilo es difícil lograr matices, y la banda alcanza varios en la tranquila "I love the life I live" o el tema que da nombre al disco, con miles de cambios, subidas y bajadas que te tienen siempre ahí.

Para bailar frente al espejo están los clásicos up tempos plagados de arreglos de bronces como "The walkin´blues" (¡todos a levantar las piernas!) y "Hey Pachuco!". Algo de Jazz frenético en "Park´s place", toques Latin en "Honey child" y clima de cine Clase B en "Topsy".

Una fiesta completita completita de la música. 

Chequear también:
Big Bad Voodoo Daddy, Americana deluxe (1998)
Cherry Poppin´ Daddies, Rapid city muscle car (1994)
Steve Lucky & Rhumba Bums, Jumptown (1998)

domingo, 9 de diciembre de 2012

Libros: As though I had wings/ The lost memoir (Chet Baker)

Miren lo que cuenta Chet Baker sobre Charlie Parker: "durante los descansos lo llevaba en mi coche a un puesto donde vendían tacos, ahí se zampaba media docena con salsa verde. Le encantaban. Otras veces, por la tarde, íbamos hasta la playa o recorríamos la costa por Palos Verdes y San Pedro. Bird se acercaba a los acantilados y miraba el mar a lo lejos, o se fijaba como rompían las olas ahí abajo durante más de media hora".

Las historias que se cuentan en "Como si tuviera alas: las memorias perdidas" tienen esa liviandad que inmediatamente nos remite a la forma etérea, casi entre algodones, que tenía Chet para tocar su  trompeta. Aunque los temas sean -en muchos casos- sencillamente escabrosos.

De hecho, el 70% de estas memorias (que la esposa de Baker, Carol, recopiló con los años) se refieren a drogas, dealers, noches en prisión y centros de rehabilitación. Casi de manera monotemática, fiel al ritmo de vida de yonqui que su marido llevó toda su vida. De música, hay poco y nada (los sucesivos encuentros con Parker, Gerry Mulingan y Stan Getz, su filosofía "menos es más" al tocar, alguna que otra gira...).



Otro fragmento: "después del primer festival de Comblain La Tour me fui a Italia. Empecé a usar Jetrium, un producto farmacéutico alemán que se podía conseguir sin receta. Tomaba un avión de Milán a Munich y viajaba sin equipaje; me llenaba los bolsillos del abrigo con Jetrium inyectable (de doble potencia, 13,5 miligramos por centímietro cúbico); luego volvía en avión a Italia. El Jetrium era lo más parecido al caballo que he conocido en mi vida, pero enseguida desarrollé una considerable resistencia al producto, ya que había empezado a inyectarme entre 1.000 y 1.200 miligramos al día. Estaba hecho polvo”.

Ese es el tono de "As though I had wings", que va recopilando retazos de una vida casi como si Baker los hubiera escrito al pasar, en una noche de buena disposición y con honestidad 100% brutal.

Los musicólogos y fanáticos, desde ya, no esperen detalles de grabaciones, ni fechas precisas. Tampoco teorías sobre el estilo o el sonido de Chet en la trompeta (para eso, los que saben, recomiendan meterse en "Deep in a Dream", subtitulada "La larga noche de Chet Baker", escrita por James Gavin).

Estas son las memorias agridulces y descarnadas de un hombre que -tal como reza la solapa del libro- vivió "para hacer tres cosas: tocar música, drogarse y amar a las mujeres".

"Como si tuviera alas", editado por Mondadori, 1999.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Hecho en Argentina: Pappo sigue vivo (Pappo, 1994)

Creo que nunca volví a a ver este disco en cd, o muy pocas veces. Lo compré allá por 1994, y a decir verdad, la edición es malísima (no tiene prácticamente ficha técnica, no se sabe quiénes son los músicos). Pero estas versiones en vivo la rompen. Y es Pappo en estado puro.

Como contexto -y para los amigos de otros países que nunca oyeron hablar de él- en 1993 nuestro gran guitarrista- hombre de motores, Blues y Rock Pesado Norberto "Pappo" Napolitano había sufrido un accidente con su cupé Renault Fuego (en la foto de tapa se ve el auto destrozado). De ahí el místico nombre del disco.

"Pappo sigue vivo" es un registro en directo, que por su feeling desprolijo está a mitad de camino entre el bootleg y la edición oficial. Para arrancar con el motor caliente, nomás, el primer tema es una versión afilada de "Llegará la paz", comandada con un timing marcial por ese baterista- hombre callado que es Black Amaya. Como tercer tema aparece "El hombre de la valija", en una versión con mucho de improvisada, con la banda subiendo y bajando en intensidad, pero siempre en nervio vivo. Vúmetros en rojo.

"Hoy estamos de fiesta una vez más" anuncia Pappo. "Ganamos algo de plata y compramos buenos equipos. Espero que no me tomen por un imperialista" remata con humor antes de largar con "El gato de la calle negra". La banda (Black Amaya en batería, Yulie Ruth en bajo, Pappo y Pato Lucas Frasca en teclados) suena valvular, caliente. Y toca simple, como en el mejor rock & roll. Para muestra, desfilan "Triple seis" (riff demoledor) y "Pájaro metálico". Con mi amigo Emilio pasábamos tardes enteras de sábado escuchando estos temas, paseando por el conurbano bonaerense a bordo de nuestras cupés de 6 cilindros. Epa.

Pero volviendo a "Pappo sigue vivo"  hay algunas joyitas más para destacar. Tenemos la hermosa versión del clásico de Manal "Una casa con diez pinos", para tirarse a la sombra a pensar y dibujar. En más de una estrofa, Pappo imita el tono tanguero/ blusero del Río de la Plata de Javier Martínez. Y en el tramo (blusero) del final, descollan la participación de Deacon Jones (en la groovísima zapada "T-Bone steak") y Edgar Winter, en un duelo de guitarra y voz con Pappo.

Los temas fueron grabados en dos tandas, en Obras (octubre 1993) y en el Teatro Gran Rex, en abril de 1994. Buenos Aires, Argentina. En otro lado no se consigue.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Discos: Honey´s dead (The Jesus and Mary Chain, 1992)

¿Hasta cuándo fueron buenos los Jesus and Mary Chain? La respuesta es ¡siempre fueron buenos! Simplemente que por momentos fueron sobresalientes. Y pusieron una vara muy alta con "Psychocandy" y "Darlkands", sus dos primeros álbumes.

Después del coqueteo con la Norteamérica más rutera de "Automatic", en 1992 los hermanitos Reid parieron un auténtico disco- motosierra con "Honey´s dead". Esas guitarras te pasan por encima. Aunque como siempre, el corazón del disco fueron las canciones. Y acá hay varias buenas.

Primera gema: "Far gone and out". Todos los condimentos y yeites del grupo dicen presente, coritos incluidos. ¿Y cómo olvidar el famoso "quiero morir como Jesucristo, quiero morir como JFK" de "Reverence" (Jesus meets Suicide: una máquina de ritmos y un par de guitarras alcanzan para todo).

Los temas están empalmados, cosa de no darte respiro. "Sugar ray" y "Catchfire" meten más y más guitarrazos, y la dupla "Tumbledown"/ "Rollercoaster" son pop instantáneos, en la herencia de su prima mayor "Head on". En el medio, algunas baladitas ("Good for my soul", "Sundown") nivelan el setlist para que no todo sea incendiario y arriba.

Si querés darte un baño de electricidad, éste es un buen disco de los Mary Chain que envejeció más que decentemente.

The Jesus and Mary Chain
William Reid, Jim Reid.

Discografía cercana
Automatic (1989) Honey´s dead (1992) Stoned and dethroned (1994).

domingo, 2 de diciembre de 2012

sábado, 1 de diciembre de 2012

Disco del fin de semana: Landing on a hundred (Cody Chesnutt, 2012)


Chesnutt está de vuelta con un discazo de Funk, Soul y R&B.

Cuando en 2002 apareció "The headphone masterpiece" la prensa se encargó de endiosar a Cody Chesnutt como el nuevo Prince (y hasta "el nuevo Hendrix").

Si bien en su eclecticismo el disco parecía un "Sign O´ the times" categoría Lo-Fi, las comparaciones, desde ya, eran exageradas. Sin embargo, había algo atractivo en la forma de tocar y producir esos temas en 4 canales. En esos 36 temas había rock, funk y soul de baja estofa, todo grabado con una frescura que contagiaba.

Sacando un Ep que editó en 2010 ("Black skin no value") Chesnutt se llamó a silencio después de aquello, para formar su propia familia. Y este 2012 acaba de volver con "Landing on a hundred", un discazo con destilaciones de Funk, Soul y Blues que la rompe. Lejos del Lo-Fi de "The headphone..." acá se nota una producción con todas las de la ley.

La primera tanda de temas te noquea: "'Til I met thee" contagia buena onda con sus guiños Gospel-Soul sobre un mid tempo 100% llevadero, y "I've been life" es un funk con bronces sobre el que Cody menciona uno tras otro países de Africa. "That´s still mama" vendría a ser algo así como un John Legend pero con onda: cuerdas bien puestas y una melodía muy flotadora. Y "What kind of cool" baja el ritmo a un blues mecido, 100% canchero.

Por el medio, el disco no brilla tanto. Hay un coqueteo con el Soul clásico en "Love is more than a wedding day" y "Under the spell of the handout" que no agrega mucho. Parte del álbum se grabó con una banda de diez músicos, en los mismos estudios donde Al Green grabó su clásico "Let´s stay together". Sobre el final, "Where is all the money going" vuelve a contagiar sobre un ritmo Funk/ Ska, antes del final a puro groove con "Scroll call", en plan Jamie Lidell.

Cody Chesnutt nació en Atlanta, Georgia, en 1968.

Discografía
The headphone masterpiece (2002) Black skin no value ep (2010) Landing on a hundred (2012).

martes, 27 de noviembre de 2012

Discos: It´s only rock ´n´roll (The Rolling Stones, 1974)

¿Alguien se imagina a un grupo grabando un disco de rock and roll en Munich? Bueno, en los 70´s los Rolling Stones eran capaces de ésa y otras proezas. 

Lo cierto es que después de su gira europea del ´73, el grupo estaba listo para grabar material nuevo. En un comienzo se barajó la idea de grabar un disco mitad en vivo, mitad con covers de R&B del paladar del grupo. Pero en medio de las sesiones empezaron a aflorar ideas nuevas y el proyecto original se archivó. Sólo sobrevivió la versión de "Ain´t too proud to beg", de los Temptations.

Por otro lado, estas serían las últimas sesiones con ese guitarrista fenomenal que fue Mick Taylor. Para muchos, el gran responsable de la era dorada -a nivel instrumental- de los Stones. Los matices y guiños bluseros de Taylor -sumado a su interplay con Richards- llevaron al grupo a otro nivel, eso está clarísimo.

Fue también el primer disco producido por la dupla Jagger-Richards bajo el seudónimo The Glimmer Twins, tarea de la que no se encargaban desde "Their satanic majesties request". A partir de aquí, todos sus discos estuvieron producidos de esa forma, sumando algún que otro productor externo.

¿Es un buen disco stone "It´s only rock ´n roll"? Bueno, tal vez no esté a la altura de los tanques "Let it bleed", "Beggar´s banquet" o "Sticky fingers", pero ocupa su lugar entre los mejores álbumes "de segunda línea" de Sus Majestades. Compite en carrera con "Emotional rescue", y claramente es mejor que su antecesor, "Goats head soup". Y que "Black and blue".

En la primera mitad está lo más sólido. El clásico que da nombre al lp (con Ronnie Wood, que ya merodeaba al grupo, en guitarra de 12 cuerdas) está bien rodeado por dos winners: "If you can´t rock me" (que el grupo reflotó en las giras de sus últimos años) y "Ain´t to proud to beg", en una versión que bien podría ser definitiva.

Le siguen dos buenas baladas marca Stone: "Till the next goodbye" -una prima no tan lejana de "Fool to cry"- y la melancólica y otoñal "Time waits for no one" (chequear la sutilidad casi impresionista de Taylor en esos punteos suspendidos y el solo final, sumados al piano de Nicky Hopkins).

En la segunda mitad, "Luxury" es un híbrido de rock y reggae con mucho gancho melódico, y la balada "If you really want to be my friend" arrastra esa cosa lánguida de los momentos más claustrofóbicos de "Goats head soup". Nada para declarar, igual que en la intrascedente "Short and curlies". El cierre sí que es bueno con "Fingerprint files". Atmósfera de jam- Funk, con mucho Wah Wah, teclados espaciales y una gran base de bajo con muchísimo groove. Una fiesta de la música.

Pulgares arriba para cuando los Stones incluían estos temas con zapadas largas en los discos ("Can you hear me knockin´", "Slave", "Midnight rambler", etc.). ¿Por que no lo hicieron más seguido? Ahí sacaban chapa de la gran banda de R&B que siempre fueron.

Rolling Stones 1974
Mick Jagger, Bill Wyman, Charlie Watts, Keith Richards, Mick Taylor.

Músicos adicionales: Billy Preston, Nicky Hopkins, Ian Stewart, Ray Cooper.

Discografía cercana
Goats head soup (1973) It´s only rock ´n´roll (1974) Black and blue (1976).

sábado, 24 de noviembre de 2012

Discos: Shut down the streets (A.C. Newman, 2012)

Shut Down the StreetsEl canadiense Allan Carl Newman (más conocido en el barrio como A.C. Newman) tiene algo.

Tanto al frente del team colaborativo The New Pornographers como en sus esporádicas aventuras solista, el muchacho muestra un talento pop innegable. Luminoso, con una gran capacidad para armar mundos pequeños, casi de cámara, con melodías y algunas canciones memorables.

Este año editó su tercer disco, "Shut down the streets". Lejos del nerviosismo pop de los Pornographers, o del muestrario ecléctico de su primer álbum (el super recomendable "The slow wonder", 2004) A.C. nos entrega un disco reposado, por momentos, de gran belleza.

Tal vez tenga que ver que el disco fue grabado en Woodstock, en las afueras de New York. O que un par de datos biográficos se colaron en la composición (el nacimiento de su primer hijo, la muerte de su madre). O quizás, simplemente se trate de la madurez de Newman como compositor, que ya no busca deslumbrar, sino que se toma todo el tiempo para desarollar cada idea, cada riqueza melódica en el interior de las canciones.

Las primeras tres irradian una belleza melancólica, y redondean lo mejor del set. Las cuerdas y vientos mecen cada compás de "I´m not talking": acá hay inspiración. Y un mundo pop completo. Hablando de pop, "Do your own time" extiende ese primer momento de gracia. Otra cancion para agarrar una guitarra y ponerse a cantar encima, incluídos, por supuesto, esos coros. Y "You could get lost out here" flota entre soniditos y unas melodías circulares, que parecen envolvernos.

En "Encyclopedia of classic takedowns", A.C. juega a ser el primer Nick Lowe y a recuperar un poco la energía Power Pop de los New Pornographers, aunque el disco se desinfla un poco por el medio, a la altura de "Strings". Tal vez esa tentación de ceder a los colchones de cuerdas le quite un poco de aire al set. ¿Qué hubiera pasado si Newman hubiera mantenido el espíritu lo-fi de su primer disco? A veces, menos es más.

Sin embargo, el disco se recupera con el gancho pop de "Hostages" y el vuelo que toma en la segunda mitad "Wasted english", entre acordeones y acústicas.

Aún con sus baches (el disco sufre un poco cuando se satura de edulcorante y transita por climas repetitivos) a "Shut down the streets" le alcanza para entregar varios momentos de esos que se tatúan en nuestro inconsciente pop, para quedarse.

A.C. Newman- discografía
The slow wonder (2004) Get guilty (2009) Shut down the streets (2012).

jueves, 22 de noviembre de 2012

Videos: P.I.L. en vivo

 
Tres al hilo ("Public Image Ltd.", "Annalisa", "Religion") de John Lydon y los P.I.L. en vivo en Rockpalast, 1983.
 

lunes, 19 de noviembre de 2012

Discos: Unbehagen (Nina Hagen Band, 1979)

Catharina "Nina" Hagen nació en Berlín Occidental en 1955. Desde 1978 -al calor del punk naciente- viene grabando discos. Sorprendentemente ¡hasta estos días!
 
En Argentina -algunos de más de 35 lo recordarán- nos quitó el sueño en vivo (y en las tapas de las revistas) cuando vino al Festival Rock and Pop que tuvo lugar en Buenos Aires en 1985.

¡Esos ojos brutalmente des-lineados! ¡Esa boca que parecía comernos vivos! Medias de red, pelo naranja, look sado- porno. Su impronta era netamente agresiva, de choque, aunque al comienzo de su carrera todavía no se había afeado del todo (hasta podemos decir que Nina era linda: chequear fotos de la época).

En 1979, y al frente de la Nina Hagen Band (luego de dos discos, se largó como solista) grabó su segundo disco, "Unbehagen". Viajando este año por Europa encontré una edición en vinilo de este lp, en oferta, en una disquería parisina frente a la Sorbonne.

El disco está buenísimo. Arranca con el hit "African reggae", un tema satírico, justamente, de la cultura rastafari, que hace acordar al "Dreadlock holiday" de los 10cc. Fiel a su estilo, Nina chilla, canta, actúa, cambia de forma mil veces sobre una música bien voladora. Le sigue "Alptraum" ("pesadilla"). Un tema demoledor, de filo bien punk. "Wir leben immer noch" ya tiene un pie en la New Wave de aquellos años, con teclados y soniditos espaciales, sin perder la energía. Los temas son retorcidos, con muchísimas partes. Empiezan en un lado y no sabemos donde irán a parar un minuto después.



La banda arranca endemoniada en la segunda mitad con "Herrmann hieber". ¡Tremendos! Una mezcla de Frank Zappa pasado por Punk y New Wave desenfadada. El tema se rompe en una cacofonía hasta pegarse con "Auf´m rummel", con mucho del delirio de Ian Dury como inspiración.

7" español de "Reggae africano"
La verdad, es difícil no contagiarse de la energía que desborda en estos temas. Sin darnos respiro, aparece "Wau wau" (si, esto es Harcorde) y otro bien furioso: "No way", para cerrar el álbum prendido fuego.

Como dato de color, la lámina interna viene con las letras en alemán, inglés y francés.

Nina Hagen Band- discografía
Nina Hagen Band (1978) Unbenhagen (1979).

jueves, 15 de noviembre de 2012

Discos: Doo-Bop (Miles Davis, 1992)

Poco tiempo antes de morir, a comienzos de los 90, Miles Davis estaba detrás de un nuevo cambio. El tipo que había torcido la historia del jazz al menos tres veces seguía inquieto 35 años después de haber grabado sus primeros discos.

Según cuenta Gordon Meltzer -uno de los productores de "Doo-bop"- Miles tenía un sonido en mente. Desde su departamento de Manhattan, y con las ventanas abiertas en pleno verano, quería encontrar una música que captara ese feeling urbano. La mezcla caótica del sonido de las calles, las músicas y el tráfico de la gran ciudad. Sin querer, estaba pensando en el Acid Jazz que dominaría la escena en los siguientes años.

Quería, además, que esta nueva música no se pasara exclusivamente en las radios de jazz, sino que hiciera el crossover a las de programación urbana.

Fiel a ese carácter vampírico que lo había movido a lo largo de toda su carrera, a comienzos de 1991 Davis buscó rodearse de productores jóvenes que lo ayudaran con la idea. Ahí apareció en escena Easy Mo Bee, un músico y productor de Hip Hop con el que Miles tuvo una química instantánea. La cosa funcionaba así: Easy Mo le mostraba varias bases, y cuando a Miles le gustaban, iba al mic para grabar sus líneas de trompeta. Así de fácil completaron seis tracks que fueron a parar a "Doo- bop"

Yendo al disco, acá hay música voladora. Impronta de jazz, con una vibra muy suelta. Y un feeling, desde ya, 100% urbano. ¿Se cumplió lo que imaginaba Davis? En muchos puntos, sí. De hecho, entre los surcos de "Doo-bop" respira la ciudad. Un gran disco para escuchar en movimiento: en el auto, o con auriculares, andando en bici, moviéndonos por ahí. Un disco para darle "repeat" varias veces. No pesa. Pasa como el aire entre los edificios y los autos y la gente.

Su sonido universalista anticipó, también, la comunicación globalizada y transcultural que caracterizaría la década del 90. 

En septiembre de 1992 Miles fue al hospital para una visita de rutina. Supendió el trabajo y le dijo a todos "voy a estar de vuelta". Falleció el 28 de ese mes. "Doo-bop" se completó con algunos tracks de trompeta que había dejados grabados para otros proyectos (sigue siendo mítico el disco en conjunto con Prince) sobre los que Easy Mo Bee agregó bases y otros sonidos (los temas que fueron completados después de la muerte de Miles fueron "High speed chase" y "Fantasy"). El disco se editó póstumamente, en junio de 1992.

Estas noches de primavera en Buenos Aires dan para abrir las ventanas y dejar sonar "Doo-bop".

El último Miles
Tutu (1986) Music from Siesta (soundtrack, 1987) Amandla (1989) Aura (1989) Dingo (soundtrack, 1991) Doo-bop (1992). 

Chequear también: 
* Brooklyn Funk Essentials, Cool & steady & easy (1994)
* US3, Broadway & 52nd (1997)
* St. Germain, Boulevard (1995)

lunes, 12 de noviembre de 2012

Discos: The Velvet Underground (The Velvet Underground, 1969)

El alejamiento de John Cale fue decisivo para el sonido de la VU. Sin su provocación vanguardista (en tensión permanente –egos mediante- con los deseos musicales de Lou Reed) a éste último le quedó el terreno libre para explorar un formato de canción más cálido e intimista. 
 
Con ese background de fondo, los Velvet se metieron en los TTG Studios de Los Angeles de noviembre a diciembre de 1968 para grabar (y producir ellos mismos) lo que en palabras del propio Reed fue “la antítesis de “White light White heat”.  El disco suena a purificación, a limpieza espiritual. Y a renacimiento. 
 
Podada de raíz la marea de electricidad y estática saturada del lp anterior, la Velvet se concentró en hacerle un colchón de ternura a las inspiradas canciones de Reed por entonces. El sonido es un tema aquí. Un marco impresionista, compuesto con elementos mínimos, orientados a hacernos sentir prácticamente en el estudio con la banda. 
 
Tal vez haya sido otro de los tantos gestos de provocación de Lou el hecho de que el primer tema del disco (“Candy says”) haya sido cantado por Doug Yule, el remplazante de Cale. La canción (inspirada en el transexual de la Factory Candy Darling) marca un poco el tono reposado de todo el disco: una melodía entrañable, ritmo pachorriento, con todo el tiempo del mundo de su lado. 
 
“What goes on” maneja un minimalismo y una noción que luego tomaría para sí el Krautrock: menos es más, y en la repetición hay cambio. De aquí abrevaron, entre otros, los primeros Stereolab. Atención al órgano de iglesia como colchón de los acordes (los Feelies hicieron una anfetamínica versión de este tema para cerrar su disco “Only life”). 
 
“Some kinda love” es un poco el costado country de los Velvet y “Pale blue eyes” es el lado tierno de Reed en sus máximos niveles de inspiración, suspendido en ese sonido inmaculado. El tiempo parece detenerse durante esos poco más de 5 minutos y medio casi religiosos. Hablando de clima espiritual, “Jesus” es la plegaria del converso que ansía reencauzarse. 
 
La segunda mitad irrumpe con “Beginning to see the light”, trepando en intensidad y con un Lou Reed que suena verdaderamente liberado. “I´m set free”, la canción siguiente, es el exorcismo personal de Lou para el disco: “estoy libre, estoy libre para para encontrar una nueva ilusión. Estuve ciego, pero ahora puedo ver”. 
 
Según contaron Doug Yule y la misma Maureen Tucker, las sesiones del disco fueron relajadas y todos contribuyeron al armado de los temas. Esos aires liberados se notan en todos los surcos, especialmente en la liviana “That´s the store of my life” y ese divertimento de títulos finales que es “After hours”. En el medio, aparece ese experimento a varias voces, en plan policial-esquizofrénico, que es “The murder mistery”
 
No es ninguna novedad lo que vamos a decir, pero la influencia de este disco en las generaciones indie de los 90 (la primera, que revisitó a los Velvet de forma concienzuda y sistemática) es incalculable. En “Velvet Underground” anida el germen de prácticamente todos los grupos alternativos de perfil melancólico (Belle and Sebastian, Yo la Tengo y Luna, entre otros) que decoraron con sus lindas canciones agridulces el comienzo de aquella década.  

Velvet Underground 1969
Lou Reed, Moe Tucker, Doug Yule, Sterling Morrison.

Discografía cercana
White light/ white heat (1968) Velvet Underground (1969) Loaded (1970).

jueves, 8 de noviembre de 2012

Discos: Fire of love (The Gun Club, 1981)


Psychobilly seminal 80's

A comienzos de los 80 deberían ser muy pocos los grupos que hacían una música parecida a los Gun Club.

Formados en Los Angeles en 1979, The Gun Club contó entre sus filas al legendario Brian Tristain (alias Kid Congo Powers) luego parte de The Cramps y de los Bad Seeds de Nick Cave. Continuaron girando y grabando discos hasta mediados de los 90.

En 1981 el grupo grabó su no menos legendario lp debut, "Fire of love". Basta observar esa delirante portada del lp (un zombie haitiano sobre colores rosa flúo) para darnos una idea del delirio que vamos a encontrar adentro. Letras sobre matanzas de negros, sexo violento y psicopateadas varias ¿Y la música? Mucha dinámica de Rockabilly, pero pasada por arriba por la violencia Punk y escuela Garage. Ataques veloces que se calman, mucha teatralidad, giros bluseros y climas siniestros.

Y sin embargo, todo está tocado muy natural, suelto, sin afección. "Sex beat" lo dice todo en su letra y en su ritmo nervioso. Sin dudas, Jeffrey Lee Pierce -guitarrista, cantante y frontman carismático- lleva la batuta con sus aullidos y sus letras lunáticas. La banda toca en un tempo más relajado, casi bluseado, en "Promise me" y la espectacular "Jack of fire". ¡Incendiarios! Hasta se dan el gusto de versionar -a su modo bizarro, desde ya- el tradicional "Cool drink of water".

Sacando estos momentos, el resto es arrollador: "She´s like heroin to me", "Fire spirit" (dos bien Garageras) "Ghost of the highway", "Black train"...

Si te gusta el Rockabilly, la imaginería de Clase B, The Cramps y derivados como el Psychobilly (del que, en algún punto, fueron seminales) seguramente le vas a levantar el pulgar a los legendarios The Gun Club y su clásico debut.  

lunes, 5 de noviembre de 2012

Discos: Good God´s urge (Porno for Pyros, 1996)

En algún punto, Perry Farrell fue el artista posmoderno por excelencia de los 90. 

Artesano de citas, de refritos, en aquella década formó Jane´s Addiction y el colectivo esporádico Porno for Pyros. Luego, su carrera se dispersaría entre aventuras como DJ, su rol de mecenas de Lollapalooza y otras yerbas, entre ellas, Satellite Party y el regreso de su primer grupo a los discos y las giras.

"Good God´s urge" fue el segundo álbum de estudio de los Porno for Pyros. Una maravilla sonora que a la vez es pura fantasía: parece no existir por fuera de esos diez tracks. Un mundo inventado artificialmente con citas a las religiones y la iconografía orientales. Un rasgo más del universalismo cosmopolita y exótico de Farrell. 

Sacando estos datos, el disco realmente funcionaba. A la altura de la dupla "100 vays"/ "Tahitian moon" la cosa despega. Y entre la bella "Kimberley Austin" y "Thick of it all" (hipnótica 100%) el vuelo ya está garantizado. ¿Es un sujeto talentoso Perry Farrell? Será tema de otro post (personalmente siempre lo vi más como un alquimista interesado en el arte, que un artista en sí mismo).

Hay algunos invitados conocidos en "Good God´s..." como los tres Love and Rockets y Flea, de los Red Hot Chili Peppers. Más allá de estas colaboraciones, la banda alcanza una versatilidad asombrosa: puede sonar rockera y Funk, por momentos, y gitana y exótica por otros. Agresiva, dulce o paisajística, según cada momento.

La segunda mitad del set no es tan descollante (sacando ese temazo que es "Good God´s urge", donde el protagonista le pide a Dios por la vida de su padre) y los Porno se ponen más funk y rockeros en "Dogs rule the night" -un link al primer disco- y "Freeway"). Pero el trip general, por herencia y por referencias es, lisa y llanamente, psicodélico. ¿Lo mejor que grabó Farrell en toda su carrera?.

Porno for Pyros 1996
Perry Farrell, Peter Distefano, Stephen Perkins. 

Discografía
Porno for Pyros (1993) Good God´s urge (1996).

miércoles, 31 de octubre de 2012

Soul basics: In performance (Donny Hathaway, 1980)

Qué poco que se suele hablar y escribir sobre Donny Hathaway (excepción hecha, valga la mención, para el amigo Joserra Rodrigo, de Rockandrodriland, que estuvo revisando las joyas de Donny hace poco en su blog).

Hathaway grabó apenas tres discos como solista, más un par de álbumes en vivo (entre los que se encuentra este "In performance", editado póstumante en 1980).

Soulman exquisito y versátil. Intérprete delicado. Compositor de singles exitosos junto a Roberta Flack (ya lo escribimos, hace unos posts atrás: una de nuestras chicas Soul favoritas). Su cuerpo fue encontrado en la vereda del hotel Essex House, en New York, la noche del 13 de enero de 1979. Tenía apenas 33 años y un talento que hubiera dado para mucho más.

Revolviendo ocasiones en Rockabilly (nuestra disquería de cabecera en Buenos Aires ahora mismo) encontramos esta edición en vinilo, americana, de "In performance".  Según la ficha técnica, estas grabaciones fueron hechas en vivo en tres tandas: en el Trobadour de Los Angeles y en The Bitter End y el Carnegie Hall de New York, entre 1971 y 1973.

La verdad, es emocionante escuchar los aullidos y "I love you!" que le entregan las chicas a Donny al comienzo de ese blues lánguido y lubricado que es "To be young, gifted and black". Suban el volumen: la gente que estuvo esa noche en el Trobadour no para de gritar, de aullar, de prenderse fuego con esa Soul en carne viva. Pero acto seguido, el auditorio se llama a silencio religioso para escuchar a Hathaway sacar todo su Blues y su Gospel, sólo al piano para interpretar "A song for you", de Leon Russell. Un momento que quita la respiración.

¿Algo de jazz/ bossa elegante? Para cerrar la primera mitad tenemos el instrumental "Nu-po". ¡Cuántos matices musicales alcanza esa banda! Trepan, se dejan caer, vuelven a subir a puro groove, entre el piano eléctrico de Donny y la percusión de Leslie Carter. Un final del primer lado de galera y bastón, casi como entremés entre canciones.

El lado 2 comienza lento otra vez, casi a nivel de un mantra sexual, con "I love you more than you´ll ever know". Acá, simplemente, hay que escuchar al Donny Hathaway cantante, intérprete lleno de Soul, del pelo a la punta de los pies. Espacios, silencios, subidones de sudor. La banda y su líder son uno en este tema, pura combustión a punto de incendiarse.

Últimas dos. "Esta es una canción que escribí hace tres semanas" anuncia nuestro anfitrión, antes de hablar del Creador y de la necesidad de Creer en "We need you right now". Clima de Gospel/ Spiritual entre vasos que se chocan en la noche del Trobadour. Para el final, nuestro Soulman le dedica "Sack full of dreams" -un mid tempo bluseado, tocado muy suave- a toda la audiencia presente. Que esta noche, por caracter invocativo y espiritual, somos nosotros también.

Donny Hathaway
(1 de octubre de 1945, Chicago, Illiinois - 13 de enero de 1979, New York).

Discografía
Everything is everything (1970) Donny Hathaway (1971) Live (1972) Extension of a man (1973) In performance (1980)
  

lunes, 29 de octubre de 2012

Discos: Panorama (The Cars, 1980)

Los Cars venían rompiéndola, sacando un disco por año ("The Cars" en 1978 y "Candy-O" en el ´79) con éxito de ventas y críticas. Las FM los adoraban, ya que su fórmula era irresistible: pop directo (aunque no simplón) urgencia New Wave y temas que cerraban bárbaro, fruto del infalible GPS pop de su líder, Ric Ocasek.

¿Qué pasó un año más tarde, en 1980? Bueno, la banda de Boston quiso experimentar y llevar su sonido un poco más allá. La crítica los destrozó y "Panorama" -de él estamos hablando- pasó a ser uno de esos discos "paso en falso" típicos de una banda exitosa (que dicho sea de paso, rápidamente retomó a los laureles de éxito y ventas).

¿Está bueno "Panorama"? Claro que sí. Si bien no están los hits inmediatos de siempre, el disco pasa por muchos buenos momentos. "Panorama", el tema, deja en claro la intención del grupo de buscar un sonido futurista, sintetizado (algo parecido a lo que quisieron hacer, treinta años después, los Strokes con "Angles"). La atmósfera del comienzo es claustrofóbica, maquinal, pero el tema crece en la segunda mitad, con mucho vuelo. "Touch and go" fue el single y el tema con más gancho del disco, que levanta la intensidad entre "Gimme some slack" (un link a los contemporáneos Devo por ahí) y esa especie de rockabilly con soniditos de videojuego que es "Getting through".

En realidad, los guiños típicos seguían ahí (chequear "Don´t tell me no") sólo que maquillados de un Synth Pop oscuro, que aquí parece un pariente de "The idiot". En la fórmula musical del grupo, cada tema tenía un rumbo clarísimo: en tres minutos tenía que cerrar todo. Y así fue siempre.

En la segunda mitad -cosa de no agobiar a los resistentes a los cambios- "Misfit kid" retoma un poco el sonido limpio de "Candy-O" (¡qué fácil hacían todo!) y "Down boys" es un rockazo irresistible, medio Bowie, medio Gary Numan. La balada "You wear those eyes" (¿algo del futuro Pulp?) demuestra la onda que tenía Ocasek pese a sus limitaciones como cantante. El tema flota entre soniditos espaciales y unos coros buenísimos. Hasta en los momentos menos descollantes, los Cars te dejaban algo piola.

En realidad, lo que habría que decir es que más de 30 años después, las fichas se reordenaron y a The Cars se le está dando el lugar que siempre merecieron. Bastardeados por demasiado "pop", en su momento, hoy se los valora precisamente por eso: por los buenos temas que armaban. Algo que nunca fue fácil de hacer, si se lo hace bien y con onda.

The Cars 1980
Ric Ocasek, Elliot Easton, Greg Hawkes, David Robinson, Benjamin Orr.

Discografía cercana
Candy -O (1979) Panorama (1980) Shake it up (1981).

viernes, 26 de octubre de 2012

Un fin de semana en New York

¿A qué suena New York? Bueno, su adrenalina puede sugerir Hardcore. Brooklyn pide Acid Jazz. Greenwich Village en invierno recuerda a Dylan. Y el elegante Upper East Side, un jazz más clásico, el de los 40´s.

El sitio de viajes Max City Guide (Alemania) editó a fines de los 90 varios cds, a modo de soundtracks para acompañar sus reviews de ciudades. El volumen 1 -editado en 1998- está dedicado precisamente a New York. No recuerdo cuándo ni donde, pero lo agarré en oferta en alguna disquería de Buenos Aires, por aquellos años, a un precio irrisorio. 

Compilado por Joe Claussell, "Sound of the city" propone un buen trip por la ciudad, con eje en la música Afroamericana entre los 70 y los 90. Dieciséis tracks que van de Grace Jones y su Disco Funk ("Pull up to the bumper") pasando por el Acid Jazz de Ronny Jordan (gran versión del clásico de Miles Davis "So what") Taj Mahal, los geniales Mandrill, James Brown y el maestro de los vibes Roy Ayers, entre otros.

Como dato curioso, el booklet viene con un listado de bares y clubes de la Gran Manzana, que seguramente ya no existirán o dejaron de estar de moda.

Pulso urbano y música de las calles. Y ese feeling tan cercano que conecta Buenos Aires y New York. Salud viajeros Ultravividos!







Max City Guide - Sound of the city, vol. 1. New York (Motor Music, 1998).