miércoles, 2 de enero de 2013

Discos: The good son (Nick Cave and The Bad Seeds (1990)

En 1990 Nick Cave estaba viviendo un romance con la periodista brasilera Viviane Carneiro. Allí podría haber una clave para entender el aire atemporal, bello y relajado que respiran las canciones de "The good son", el sexto disco de estudio de los Bad Seeds. ¿El mejor disco de Cave? Es muy probable.

El lp (que siguió al tormentoso "Tender prey") arranca con una plegaria brasilera protestante, que Nick traspoló a "Foi na cruz". El tema tiene algo de mántrico, de rezo hipnotizante. Acto seguido las Malas Semillas cantan el coro de "The good son" (el tema) que pasa de una estrofa de dientes apretados -bien con el sello del grupo- a un estribillo angelical. Ese clima se extiende a "Sorrow´s child", uno de los momentos más hermosos de todo el set, inseparable de esa visión de la tapa del disco, con esas niñitas sentadas alrededor del piano de Nick.

Sin embargo, el punto fuerte llega entre "The ship song" y "The weeping song". Esta última, subida a un ritmo trepidante de vibrafones y percusión, con una melodía inolvidable. Una de esas canciones que van directo al cánon del australiano.
Nocturno, teatral. Todas las características de la música de los Bad Seeds están presentes aquí, aunque la cuota de agresividad habitual está tamizada, redondeando un clima general con algo de espiritualidad, de epifanía religiosa. "Lament" y la noctámbula "Lucy" completan lo mejor de este "buen hijo" pródigo de Nick Cave y sus Bad Seeds. 

The Bad Seeds 1990
Nick Cave, Mick Harvey, Blixa Bargeld, Kid Congo Powers, Thomas Wydler.

Discografía cercana
Tender prey (1988) The good son (1990) Henry´s dream (1992).

3 comentarios:

daniel z dijo...

Es dificil decidir cual es el mejor disco de Nick Cave.Mi favorito a la fecha sigue siendo "Let Love In" pero este tambien es excelente y es,en cierto modo,un anticipo de la etapa post "Murder Ballads",mas introspectiva y menos truculenta.

Mastrángelo dijo...

Qué se puede decir de este señor... creo que hoy mis favoritos son From Her to Eternity y The Boatman's Call.. pero otro día te digo otra cosa. Me pasa lo mismo con muchos otros de discografía insondable, como Sonic Youth.

Un abrazo--

ultravivido dijo...

Pasé los últimos dias del año en las sierras cordobesas, donde sintonizaba una radio de clásicos y no tan clásicos. En un momento pasaron "The wheeping song" y tuve una pequeña epifanía nickcaveana...Saludos y buen año para todos, gracias por pasar!