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jueves, 1 de julio de 2010

Discos: No dice (Badfinger, 1970)

Editado en noviembre de 1970, No dice fue el primer lp propiamente dicho de los Badfinger.

El primero ("Magic Christian Music", editado a comienzos de ese mismo año) contenía temas nuevos y viejos tracks firmados por la anterior encarnación del grupo, The Iveys. No dice fue además, el primero con la formación clásica, incluido el guitarrista Joey Molland. Con ese line up grabarían los siguientes cuatro álbumes. 

Pero más allá de estos datos, No dice (que sigue siendo el disco "clásico" de los Badfinger) es importante por su definición del sonido grupal. Si bien todos sabemos la tragedia que rodeó a estos chicos oriundos de Gales en épocas posteriores, para 1970 todavía eran años dorados para la banda, con buenas críticas, fichaje para Apple Records y ventas razonables. La Rolling Stone los definió como "lo que estarían haciendo The Beatles de haber mantenido su sonido original"

Pero vayamos a la música. No dice es un disco directo, con dosis de energía y algunas bellas canciones, siempre trabajadas desde el costado "McCartney" del asunto. La fórmula prácticamente naciente de lo que luego la historia del rock llamaría "Power pop". Basta escuchar el approach vocal de "I can´t take it" para comprobar la influencia de Macca. Enseguida el ritmo cae un poco con la balada "I don´t mind" y vuelve a levantar con el rock clásico de "Love me do". 

El talento melódico de Tom Evans puede apreciarse en los sutiles giros de "Midnight caller" y la perfección pop de "No matter what" (el posible Bing Bang de bandas herederas de este sonido, como Teenage Fanclub, The Posies o los mismísimos Big Star). Cerraba el primer lado el mayor éxito de los Badfinger por entonces, la balada "Without you"

La segunda mitad continúa por el mismo camino, alternando rocks ("Better days", "Watford John") y baladas ("It had to be"). Cierra el álbum la pastoral "We're for the Dark".

Bonus: formación clásica de Badfinger y discografía 
Joey Molland: guitars, vocals  
Tom Evans: bass, vocals
Mike Gibbins: drums
Pete Ham: guitar, piano, vocals

No dice (1970) Straight up (1971) Ass (1973) Badfinger (1974) Wish you were here (ya reseñado en Ultravivido, 1974).

jueves, 22 de abril de 2010

Discos: Wish you were here (Badfinger, 1974)

Género: esa gema poco conocida de los Badfinger. 

Todos conocemos más o menos la historia.

Badfinger fue la banda que lo tuvo todo para llegar a lo más alto, pero la mala suerte y el destino le jugaron repetidamente en contra. Para los detalles, cualquiera puede wilkipediar y enterarse de como vino la historia de este hermoso y malogrado grupo de rock. 

Lo cierto es que para 1974 esta banda formada en Gales a mediados de los 60´s ya había editado cinco álbumes y cosechado algunos éxitos tempranos, a caballito de su fichaje para Apple Records. Para muchos, Badfinger eran la cruza perfecta entre Beatles y Stones. Para otros, el primer mojón de lo que comunmente se entiende por "Power Pop".

Si bien en un principio "Wish you were here" cosechó críticas favorables, pronto fue sacado de circulación por un conflicto legal entre Warner Brothers y el manager del grupo. A partir de allí, el lp pasó a las sombras, esperando años para su reedición en cd.

Sin embargo, el tiempo nos permitiría reencontrar esta gema perdida de la historia del rock. 

El álbum comienza con bríos, a caballito de "Just a chance", un tema por el que pagarían fortunas todas las bandas de Hair Metal de los 80´s, sobre todo por la riqueza de sus melodías.

Cuánta riqueza armónica, cuánto talento para ensamblar esas voces. Entre los 17 y los 30 segundos, esos fraseos encapsulan todo el arsenal melódico del que disponía el cuarteto, además de ser un poco Hard Rock, otro poco de Power Pop. 

"You´re so fine", acerca el perfil más Folk Rock del grupo. Un mid tempo luminoso con impecables arreglos de guitarra y un bonito solo con slide. 

Le sigue uno de los momentos más emotivos del álbum: "Got to get out of here" nos recuerda un poco a las melodías de Chris Bell en Big Star: abiertas, rasgadas, con mucha concentración melódica. La letra refleja la asfixia y la necesidad, al mismo tiempo, de encontrar un lugar, un espacio propio:  "Baby, a man gets wise/ To running 'round in circles/ He ain't got no choice/ Only the fool survives/ Running 'round in circles/ Trying to make some noise/ Got no choice". Para luego agregar, con desencanto: "Well, I learned to live without face/ Learned to feed my soul/ I can learn the chords to right place/ Hang onto my own". 

"No one knows" retoma los bríos aunque en unos tonos menores que nos traen sensaciones más ambiguas, inclusive, amargas. Como dato curioso, en la sección media de la canción escuchamos unas palabras recitadas en japonés. El costado "McCartney" de asunto llega con la bella "Dennis", un tema cambiante y melancólico que cobra ritmo, mete coros y arreglos y se transforma en pura música. A los 3 minutos, la canción entra en una dimensión flotante de la que ya no regresará.

En el último tramo, el disco se le anima a los coqueteos sinfónico- progresivos en "In the meantime" y vuelve al reposo pastoral con "Love time".

La calma se extiende un poco más con la relajada "King of the load", con sus bonitas notas de teclados aquí y allá y el cierre del álbum es a toda orquesta con el doblete "Meanwhile Back at the Ranch" /"Should I Smoke".

Para 1975 la banda debería afrontar uno de sus tragos amargos con el suicidio de su guitarrista, Peter Ham.