Mostrando entradas con la etiqueta Prefab Sprout. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Prefab Sprout. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de noviembre de 2010

Clásicos: Steve Mc Queen (Prefab Sprout, 1985)

Género: British pop masterpiece de los 80

Alguna vez con un amigo esbozamos la teoría de que hay grupos que están justo en el borde entre el ejercicio pop liviano y la música con verdadera sustancia. Justo ahí, pero de este lado.

Grupos que -dicho sea de paso- defenderemos a capa y espada ante los embates del energumenismo del "aguante rockero", viejo y perimido. Ante los hombres de Neardenthal para los que todo es "blando" opondremos Belleza en forma de música, aquí y en todas partes. 

Paddy Mc Aloon y sus Prefab Sprout pertenecen a esa especie de grupos "en el límite" (junto con los Go- Betweens, Lloyd Cole, los Crowded House o Pet Shop Boys, para seguir en la misma década). Miembros de la alta nobleza del pop de los 80 y artífices de una música sofisticada, elegante, repleta de detalles de alta refinería. Y con sustancia. Un mix muy difícil de lograr, si lo pensamos bien. 

En 1985 McAloon y los suyos alcanzaron su mejor marca con Steve Mc Queen (aka "Two wheels good", por problemas legales, en Estados Unidos): un disco a esta altura clásico por su atemporalidad. Concebida en plena década del 80, la música contenida aquí no está atada a ninguna fecha, ni ninguna moda. Flota en una burbuja propia donde se mezclan algo de Northern Soul, jazz, pop de todas la vertientes y un estética con guiños a la vieja escuela rockera de los 50´s.

Motos y jeans rotos para hacer un pop de alta factura.

Quienes todavía lo admiramos y escuchamos tenemos nuestros momentos favoritos.

El primer tándem de canciones es sobresaliente, con la seguidilla "Faron" (¿qué es esto? ¿"Rockabilly hi fi"?) "Bonny" (fuerza, belleza armónica, arreglos y una melancolía lejana e inapresable) y el highlight "Appetite": no se puede, simplemente, componer música pop superior a ésta.

El disco llega a otro punto alto con "Goodbye Lucille #1" (el primer tema que escuche de los Prefab en alguna FM hace nada más que...25 años). Aquí las palmas se la llevan los "Johnny Johnny Johnny" susurrados por Wendy Smith y la conmovedora performance de Paddy McAloon a grito pelado con sus "No you won´t!", antes de los punteos de guitarra finales.

Y con eso ya podríamos despedirnos, o al menos segmentar la escucha (el Talón de Aquiles de "Two wheels..", hay que decirlo, podría ser la saturación de edulcorante). De la segunda mitad nos llevamos de recuerdo los aires jazzeados de "Horsin´around", el optimismo de "When the angels" y el clima navideño de "Blueberry pies".

Bonus
* Produjo Thomas Dolby
* La foto de tapa es una referencia a la pasión de Steve McQueen por las motos y al film de 1963 "The Great Escape"

Prefab Sprout 1985
Paddy McAloon: vocals / guitars / keyboards
Wendy Smith: vocals / guitars / keyboards
Martin McAloon: bass  
Neil Conti: drums

viernes, 9 de octubre de 2009

Vuelve el buen gusto

I
Después de ocho años de silencio (yo hubiera jurado que eran como veinte) tenemos noticias de un nuevo disco de Prefab Sprout. Aquella exquisitez pop británica (que no es lo mismo que britpop) que nos encandiló para siempre con su disco de 1985, Steve Mc Queen.

Gema a la que alguna vez le dedicaremos un posteo con los laureles que se merece.

La vuelta es con Let´s change the world with music, disco que originalmente se grabó en 1992 (¡hace 17 años!) pero que por problemas legales entre Paddy Mc. Aloon y la compañía grabadora, nunca pasó de su estado de demo.

Tarde pero seguro, aquí tenemos una nueva entrega de aquel pop sofisticado, plagado de sonidos refinados, de esos que no se merecen menos que un semi piso en Puerto Madero.

II
Once nuevos temas (algo más de 46 minutos) que -ya desde los títulos- desbordan fe, amor y confianza en la MÚSICA (así, con mayúsculas) como bálsamo y guía espiritual de un mundo en crisis.

Ahí están "I love music", "Let there be music", "Music is a princess", "Sweet gospel music". La voz de Paddy (que lamentablemente sufre de una importante ceguera y perdió la audición en uno de sus oídos) parece regodearse, a pesar de todo, cada vez que menciona la palabra santa: "music".

Sonoramente, "Let´s change..." es un disco algo recargado. Su audio- la mayor parte del tiempo- está lleno de sonido. Predominan las máquinas (no hay prácticamente baterías orgánicas) y los ritmos son suaves y sinuosos. El soundtrack de un dandy que añora épocas mejores e insiste en hacer música como él la entiende: a través del buen gusto.

Porque la atmósfera general, claro, es estilizada. Como contrapartida, hacia la mitad del disco extrañamos un poquito algunos temas más cerrados, de esas perlitas pop a las que Mc. Aloon (que aquí grabó todos los instrumentos) alguna vez nos acostumbró.

La industria es así. Aunque sea 17 años más tarde, la Música siempre es más fuerte. Y llegó hasta nuestros auriculares.