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jueves, 20 de septiembre de 2012

Videos x 2: Iggy & New York Dolls



Sucio, Glam y desprolijo.
New York Dolls en vivo en el Old Grey Whistle Test de la BBC, 1973


Y ya que venimos con Iggy, temazo de American Caesar. 1993.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Clásicos: Lust for life (Iggy Pop, 1977)

Los clásicos son así: cierran. Y "Lust for life" gana por K.O. Se lleva todo por delante. Fue el segundo lp de Iggy como solista. Y se editó el mismo año que el primero, "The idiot".

Tanto se ha dicho y escrito sobre Bowie y Pop viviendo en Berlin en aquel 1977...Y sin embargo nunca vamos a terminar de entender en qué consistió esa química (quizás simplemente fue eso: pura química, en todos los sentidos) entre el contexto y los artistas, que dejó tan buena música. Una música tan elegantemente distante del punk naciente (aunque dialogando con él, claro) y a la vez moderna y lanzada al futuro. La otra pata del team de "exiliados", desde ya, fue Brian Eno, que sobrevuela con su espectro vanguardista todos los discos de ése período. Bowie, fiel a su esencia, vampirizó aquí y allá.

Como sea, "Lust for life" suena a como fue armado: a grandes trazos, desprolijo; una música que no tiene tiempo para detenerse en detalles (se cuenta que fueron apenas ocho días los que necesitaron para armarlo en el Hansa by The Wall de Berlín, a la vuelta del tour de promoción de "The idiot"). El influjo de Bowie está presente. Y algo más que su influencia: el 90% de los temas del disco salió de su usina. 

"Sixteen" y "Some weird sin" suenan claustrofóbicas y sueltas a la vez. Respiran el aire post- bélico de la ciudad alemana. "Tonight" es una canción que originalmente hablaba de un trip de heroína (chequear la primera estrofa) y que Bowie cambió por su versión light en su disco homónimo de 1984, transformándola en un reggae inofensivo junto a Tina Turner. Hay algo de autobiografía en las fanfarrias delirantes de "Success" y "The passenger". Y "Lust for life" es una de esas letras típicas del cánon de Iggy sobre un chico que se quiere comer el mundo crudo, sin concesiones. Esa batería (y el sonido general del álbum) es corrosivo, metálico, remite a una industria metalúrgica en plena faena.

Hay un gran mérito en la banda que tocó aquí -el futuro core de Tin Machine- con los hermanos Tony y Hunt Sales en bajo y batería respectivamente, más Bowie en teclados y coros y las guitarras de Carlos Alomar y Ricky Gardiner. Ajustada, concisa, casi casi garagera. Sin florituras de más.

En su costado más delirante, "Lust for life" hasta se permite ¡una balada! como "Turn blue", antes de la descarga de artillería final, con "Neighborhood threat" (otra que se quedó Bowie para más adelante) y "Fall in love with me".

Iggy Pop discografía cercana
The idiot (1977) Lust for life (1977) New values (1979).

domingo, 7 de agosto de 2011

Video del fin de semana: Iggy en vivo


Cortito y al pie: Iggy en el Old Grey Whistle Test de la BBC2, 1979, haciendo "I´m bored". Época "New values".

viernes, 11 de junio de 2010

Discos: New values (Iggy Pop, 1979)


Ya habían pasado los años berlineses de excesos, locura y colaboración con David Bowie: para 1979 Iggy Pop parecía romper el cascarón protector del Duque para empezar otra historia. 

Para ello se alió nuevamente con el ex guitarrista Stooge James Williamson (con quien no colaboraba desde el álbum "Kill City") y el multiinstrumentista Scott Thurston, ex tecladista de los de Detroit entre 1973 y 1974.  Con esta plantilla (más el agregado de Klaus Kruger en batería y Jackie Clark en bajo) la Iguana entró a los estudios Paramount, en Hollywood, para grabar su primer disco en el sello Arista.

"New values" no estará entre los discos más cotizados de Iggy (no al menos para los consumidores superficiales o poco curiosos de rock) pero tiene sus momentos. El arranque es algo tímido con "Tell me a story", un tema con los últimos lastres del Bowie ´77 a cuestas, que sin embargo gana en sucesivas escuchas. Recién en "New Values" (el tema) la cosa empieza a oler a Iggy Pop: es decir, a que algo está realmente mal. Una capa de sintetizadores voladores le dan un toque original al tema.
"Girls" enuncia todos los tipos de chicas y por qué a Iggy le gustan tanto. Tan básico como eso, sobre una base que se presta para la derivación y la jam. A la altura de "I´m bored" el disco encuentra su feeling, su tempo y la combustión crece con el solo de Williamson, a los dos minutos.

Llegando a la mitad del álbum aparece "Don´t look down", en una versión muy diferente a la que Bowie grabaría en su disco "Tonight" (84). La climática "The endless sea" (versionada por los australianos The Church en "A box of birds", su disco de covers) lleva a "New values" hacia otros terrenos, más exploratorios, tal vez. 

La segunda mitad abre con otro tema urgente, apenas expuesto: saxos y alaridos sostienen "Five foot one" (un punto alto) para luego caer en un bache a la altura de "How Do You Fix a Broken Part" y la ¡balada! "Angel". Sin embargo el disco se salva del bache en la tríada final, compuesta en colaboración entre Iggy y Thurston: "Curiosity" levanta el tempo y "African man" es un delirio de afro beat que preanuncia al Pop de "Zombie birdhouse".

Para el cierre, "Billy is a runaway" vuelve a ajustar las cuentas con el tatuaje Punk que Iggy lleva inscripto, desde siempre, en su cuero.

miércoles, 27 de enero de 2010

Discos: Instinct (Iggy Pop, 1988)

Todos estamos de acuerdo en que la carrera de Iggy es al menos despareja.

Sin embargo, más allá de los clásicos consensuados "Lust for life","The Idiot" o "Brick by brick" hay destellos de buenos discos. "Instinct" (1988) es uno de los muy buenos, aunque uno sospecha que un tanto subestimado a la hora de repasar los méritos del ex Stooge.

Tras el éxito de "Blah Blah Blah" (1986) y su producción de FM, la Iguana se desmarcó de las presiones de su discográfica AM en busca de otro éxito y se concentró en un set de canciones rockeras y directas. Otro de sus típicos cambios camaleónicos, aunque manteniendo siempre, haga lo que haga, su espíritu punk.

Porque en definitiva Pop es un artista en sí mismo, independientemente de sus bajones. Particularmente me di cuenta de eso (¡y cómo!) cuando lo vi en vivo en Buenos Aires, en uno de los mejores shows de rock and roll que vi en mi vida. Fue en Obras, creo, en el ´94. Demoledor. Todo lo que tocó fue punk, garage, rock de la mejor estirpe. Hasta "China girl" sonó potente y convicente. 

Para grabar "Instinct", Iggy armó una banda sólida, filosa y potente, con Leigh Foxx en bajo, Paul Garisto (de gran trabajo aquí) en batería, Seamus Beaghen en teclados, y la frutilla del postre, Steve Jones en guitarras. El desempeño de Jones es soberbio, con su clásico sonido metálico y riffero. Es el alma del disco, sin dudas, aunque toda la banda suena ajustada y funcional a los temas. 

En el plano estrictamente musical, "Instinct" es un disco que va al grano, sin firuletes. Un set de hard rock oscuro, plagado de riffs y atmósfera siniestra. El comienzo es con "Cold Metal", para seguir con uno de los highlights: "High on you", oscura, tremebunda, en tonos bajos. "Strong girl" tiene una batería tribal, machacante, mientras que "Tom Tom" cierra perfecta, casi pop. El final de la primera mitad es con la salvaje "Easy Rider", ganando por KO.

La segunda mitad no decae: "Lowdown", con sus bronces sutiles y su estructura cuasi pop y el tema que da nombre ea álbum es otra acertada incursión de Iggy en ese terreno tan suyo: de apariencia rocker clásica pero maquillada por encima (¿los tonos? ¿los arreglos?) con una capa de oscuridad que siempre lo hizo ser otra cosa, algo más sofisticado que la chatura del rock más clásico. Para el cierre tenemos la dupla "Tuff Baby" (con cita a AC/ DC incluída en ese pianíssimo de guitarras) y "Square head".

Y se acabó. Un disco que dura lo que tiene que durar. Conciso y al grano. Una patada directa al arco sin gambetas de más.

Bonus
* Instinct fue grabado en Sorcerer de NY y BC Studios de Brooklyn. 
* La producción estuvo a cargo del hiper ecléctico músico y productor Bill Laswell.
* Su sucesor, en 1990, sería Brick by brick, el disco que puso a Iggy en primera plana después de años de jugar en las sombras.