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lunes, 14 de octubre de 2013

Discos: Discipline (King Crimson, 1981)

Robert Fripp había puesto a hibernar a King Crimson después de la edición de "Red" (1974) y el lp en vivo "USA", de 1975. Lo despertó siete años después, en 1981, con sonido y alineación nueva. 

El primer disco con la ya célebre formación Fripp-Belew-Levin-Bruford fue éste "Discipline". El primero (y para mí mejor) disco de la "trilogía de los colores" que completarían "Beat" (1982) y "Three of a perfect pair" (1984). Rojo, azul y amarillo, en ése orden. Recuerdo unas ya lejanas noches de verano en Buenos Aires, escuchando este lp con auriculares, maravillado por la potencia de la música. Todavía conservo mi edición nacional en vinilo. 

Es cierto que hay un aggiornamiento a los 80 en la trilogía (sobre todo en el uso de sonidos sintetizados). Pero al menos en "Discipline" la cosa está balanceada: el ADN del grupo está ahí, remitiendo a la misma pesadilla, la misma búsqueda de lo liberador desde lo siniestro. Todo eso que caracterizó a Crimson desde siempre, independientemente de su envoltorio externo. 

Los dos primeros temas te pasan por arriba: "Elephant talk" es un Funk robotizado, una cita más que directa a los Talking Heads circa Eno (o podríamos decir, lo que Adrian Belew se llevó de enseñanza de la época de "Remain in light"). Le pegan "Frame by frame", suspendida todo el tiempo en unas guitarras circulares que traen y llevan al tema sin caer nunca. Endemoniado. 


"Matte Kudasai" es el primer momento de relax. La canción realmente logra mecerse y tiene unas melodías muy bellas. ¿Cuántas veces Crimson sonó así de tierno? Sobra los dedos de una mano para contarlas. Para cerrar la primera mitad la cosa se vuelve a poner densa (un flashback a lo más torturante de "Starless and bible black" probablemente) con "Indiscipline". Algo así como un ejercicio de caos controlado que en vivo el grupo extendía y acomodaba a la improvisación de los músicos (chequear la versión de "B´BOOM", el bootleg oficial "Live in Argentina", de 1995. Un disco hiper recomendado para ver de qué era capaz del doble trío formado por entonces). 

"Discipline" es también un disco sobre energía. Sobre cómo generarla y mantenerla. "Thela Hun Ginjeet" es un ejemplo de esto: va cambiando de forma, sube, baja, pero nunca se cae del todo de esa base tremenda que arman Bill Bruford y Tony Levin. Otra con influencia Funk. 

Es necesario bajar de todo este nerviosismo, y como B2 tenemos a unos Crimson casi en estado Ambient con "The sheltering sky". Es un momento quieto, paisajístico (suponemos que la música habrá estado inspirada por la novela de Paul Bowles del mismo nombre, situada en el Lejano Oriente). 

Lo mejor llega cuando la banda se llama a silencio y deja respirar la música sin tanta intervención, apenas pasado un puñado de compases. Magistrales. Luego sí, vuelve todo el arsenal de sonidos exóticos y melodías locas, orientales Cierran con otro Funk maquinal y volado, "Discipline"

King Crimson 1981
Robert Fripp, Adrian Belew, Tony Levin, Bill Bruford.

Discografía cercana
USA (1975) Discipline (1981) Beat (1982).

lunes, 1 de febrero de 2010

Soundtrack de hoy: B´Boom (1995)

Una máquina demencial. 

Una combustión filosa (y potencialmente siempre en peligro). 

Un motor de alta gama que -sin embargo- en cualquier momento puede desbocarse.

Un universo de música en sí mismo, que sigue sus propias reglas. Algo que- por todo eso e independientemente de las etiquetas de estilo- es parte intrínseca de la cultura rock.

Todo esto y más puede decirse del doble trío con el que Robert Fripp hizo renacer al monstruo King Crimson en los 90´s. Una formación que incluía al propio Fripp y Adrian Belew en guitarras, Tony Levin y Trey Gunn en bajos y stick y Bill Bruford y Pat Mastelotto en batería y percusiones.

B´Boom es algo así como un "bootleg oficial" de los conciertos que Crimson dio en Argentina como presentación del ep Vrooom (1994). El bootleg- distribuido en dos cds- recoge actuaciones en el Teatro Broadway y en la ciudad de Córdoba. 19 temas que constituyen un viaje en sí mismo.
 
Momentos bestiales favoritos: 

* la afilada versión de Frame by frame;
* el reposo mántrico de One time;
* la aceleración que sufre Red (como pasando por alto el trámite, restándole peso al riff y potenciando el vértigo);
* la tensión que logran en Sleepless;
* el cierre casi pop de Heartbeat
* y por último, la belleza de vaivén sonoro de Matte Kudasai.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Discos: Three of a perfect pair (King Crimson, 1984)

Género: el último de la trilogía de colores del Rey Carmesí.

Tal vez la "trilogía de colores" sea de lo más flojo que grabó King Crimson, pero aún así se rescatan valiosos en cada uno de esos discos.

Todos sabemos de que discos hablamos, pero repasemos: "Discipline" (el rojo y tal vez el mejor, de 1981) "Beat" (el azul, del 82) y el que cierra la serie y nos ocupa hoy, "Three of a perfect pair", de 1984.

Habría que decir, antes que nada, que los 80, en general, fueron bastante flojos para dos tándems de músicos: los songwriters o solistas clásicos (Neil Young, Dylan, Lou Reed, Clapton) y los supergrupos de los 60 y 70 como Queen, Sabbath y Aerosmith, entre otros. King Crimson no fue la excepción, aunque salvó las papas con lo justo. 

Al igual que otros "supergrupos", el Monstruo/ Pesadilla comandado por Robert Fripp intentó "aggiornarse" un poco al sonido sintético de los 80´s. El resultado fue desparejo, a la vista de esta trilogía

Lo cierto es que "Three of a perfect pair" sigue sonando transitable hoy día. Será que con los años estamos menos pretenciosos y preferimos los discos amables, que se dejen escuchar de corrido. Lo que no es poco.

Es cierto que los anclajes ochentosos desalientan un poco. Al parecer, esa eterna búsqueda sonora de Crimson se estaba adaptando al  esquema de la música pop. 

Por momentos logran buenos resultados en ese terreno ("Three of a perfect pair"- el tema- la bellísima "Mate Kudasai", de "Discipline", "Heartbeat" en "Beat"). En los peores casos suenan como unos Talking Heads desajustados y pasados de pastillas (volviendo a este disco, por ejemplo, en "Model Man", un tema totalmente intrascendente).

Pero repuntan con ese híbrido único que es "Sleepless", otrora cortina musical del noticiero del viejo ATC, el canal estatal argentino. El tema maneja un clima que aterra. Hace honor a su letra sobre estados alterados, manejando distintas voces entre la paranoia insomne del narrador y la calma que le propone su "otro yo". Chequear la excelente versión en el bootleg "oficial" en vivo en Argentina "B´BOOM" (1995).

Entre ambos lados de la edición vinilo flotan dos instrumentales que descomprimen un poco el ambiente: "Nuages" e "Industry". En éste último caen en cierta autoindulgencia intentando recuperar aquella mística de zapada iluminada que era el motor creativo de discos totalmente fuera de foco como "Starless and bibble black" (1974). Aquí, la combustión no aparece.

Pero el balance final es aceptable, y tras un primer lado conciso y de "temas", el lado 2 propone un viaje un poco más psicodélico, en la vieja escuela, con buenos momentos y algunos baches que mejor pasar por alto.

King Crimson 80´s
Adrian Belew, Robert Fripp, Tony Levin, Bill Brufford. 

Los otros hermanitos del "par perfecto": "Beat" y "Discipline".