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martes, 15 de noviembre de 2011

Una letra


Había habitaciones de perdón/ en la casa que compartimos/ pero el espacio se vació/ de lo que sea que estuviera ahí/ Había armarios de paciencia/ había estantes de cuidados/ pero quien quiera que llamó/ no encontró a nadie ahí.

Después de hoy, considerame ido.

Las rosas tienen espinas y las aguas brillantes lodo/ y el cáncer está al acecho en el más dulce brote/ Nubes y eclipses manchan la luna y el sol/ y la historia apesta a las equivocaciones que hemos tenido.


Después de hoy, considerame ido.

Pasé muchos años en guerra conmigo mismo/ el médico me dijo que no es bueno para mi salud/ Buscar la perfección está muy bien/ pero buscar el cielo es vivir en el infierno aquí.

Después de hoy, considerame ido.

martes, 24 de noviembre de 2009

Canciones: It's gonna take an airplane (Destroyer, 2004)



Desde algún lugar remoto de la memoria vino volando esta hermosa canción de Destroyer, que alguna vez me acompañó durante todo un verano 

* * *
 Hubo un enero- el de 2005- que pasé prácticamente solo en una Buenos Aires desierta. Mis actividades se limitaban a salir de mi trabajo en el centro, caminar durante mucho tiempo sin rumbo y leer El Pasado, de Alan Pauls.

Por algún capricho de la memoria asimilo dos discos a aquel verano porteño: The slow wonder, de A.C. Newman y Your blues, de Destroyer. Sólo la casualidad quiso que ambos discos fueran, a su vez, de artistas del colectivo pop The New Pornographers. 

Tu tristeza 

Y es en el disco de Destroyer, ahí, como segundo track, que está la canción que originó este post. It´s gonna take an airplane es mucho más de lo que una canción puede ofrecer. Se trata en realidad de una pequeña maravilla de cámara, un microuniverso pop completo y autoabastecido que se sostiene como una estrella propia en el firmamento. Todo pasa ahí adentro, y al escucharla nos damos cuenta que ya no necesitamos nada más para ser felices. 

Canciones para cantar (y aplaudir) 

Ya desde el primer compás el órgano marca la melodía que acompañará al tema, montado sobre un ritmo delicado. Enseguida entra la rogerwateriana (aunque sin la carga de teatralismo pavote del gran Roger) voz de Dan Bejar, que queda ahí solita con un bajo y una cálida acústica. Así, intimista, Dan nos anuncia: "it´s gonna take an airplane/ to get me off the ground", para agregar "i don't blame anyone who isn't sticking around/ cause when you stick around (when you stick around!)/ people like to put things in the ground".  

Si bien se trata de una temática clásica (el artista que exige para sí un modo de "transporte" espiritual propio y elevado, lejos de la mediocridad de la tierra que lo tira para abajo), bueno, no recuerdo a nadie que lo haya cantado tan lindo como Bejar aquí.

Luego de una pequeña segunda estrofa se largan las palmas (esas palmas irresistibles que ahora queremos seguir) y se repite la melodía del comienzo, amplificada, maravillosa, flotando en el aire. Ahí empezamos a darnos cuenta que el juego de la canción -en parte- está en ese "ida y vuelta" entre secciones a cual más hermosas, en una dinámica imposible de abandonar.

Como parte C del tema, Bejar flota en otra melodía brillante, donde por primera vez le habla a una segunda persona: "dressed like a dream dreamt by Lola magazine/ baby you were born to be seen/ and art's just the start!/now step inside the Widowmaker/ and listen to your heart!/ always 'the play', never 'the thing'...". Esta última frase vuelve a darle pie a la melodía inicial, para repetir el juego circular de las partes.

Pero no todo concluye allí...Quedan mas trucos en la manga del songwriter canadiense. La voz de Dan se superpone a sí misma para que todos cantemos el último motivo del tema: "submarines don't mind spending their time in the ocean...". Con todos los elementos en la batidora, el manual de la buena canción pop aconseja mezclar todas las marvillas para un final a toda orquesta. ¡Y eso es lo que sucede aquí! ¡A cantar y aplaudir!

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Una canción: "Paintbox" (Pink Floyd, 1967)

Y ahí solita, en medio de la monumental obra de Pink Floyd, flota una pequeña gema de pop psicodélico de salón. Una canción de cámara para el té alucinógeno de las "five o´clock".

Paintbox - de ella hablamos- fue escrita por el tecladista de PF, Rick Wright, en 1967. La canción lleva la marca inconfundible de su estilo: ensoñado, meditativo, de melodías dulces cantadas siempre a media voz.

* * *
Musicalmente, Paintobx es un pequeño pero completo universo que atraviesa diversos estados de ánimo, expresados, a su vez, con distintos recursos musicales. Por momentos es una canción de aires folk, por otros, música de vodeville pasado de LSD.

El comienzo arpegiado y percusivo del tema (una mezcla de cuerdas de piano, fills de batería y bajo) conforma una unidad en sí misma. Repetido insistentemente a lo largo de todo el tema a la manera de un recurrente resto diurno, este comienzo tiene tanta presencia que por sí solo alcanzaría para que recordemos la canción.

Acto seguido llega la primera estrofa. El narrador cuenta sus sensaciones de culpa y arrepentimiento ante una noche malgastada, bebiendo en un club con unos tontos ("tratando de impresionar, sintiéndome bastante vacío", confiesa). Hacen su entrada, a su vez, esos coros fantasmales que repiten como embobados la última palabra de la frase (en este caso "drink").

Luego de volver al motivo del comienzo, la segunda estrofa presenta una resolución ingeniosa, loca. En una frase vertiginosa (en la que el narrador entiende que todo se trata de una especie de deja vu) las palabras se agolpan, la música sube de intensidad y llega a una melodía nueva, que a su vez, resuelve la totalidad de la escena: "I open the door/ to an empty room/ then I forget".

La tercera y cuarta estrofa no hacen sino acentuar esa a-sociabilidad del narrador. Una chica lo invita a un show al que él aparentemente no quiere ir. El tráfico se mueve muy lento (muy probablemente se trate de una visión alucinada) y el personaje presiente el rostro enojado de la chica que lo espera. Vuelve la sensación de "escena ya vivida" del comienzo y esa "puerta a una habitacíon vacía" que parece el único alivio posible para limpiar culpa y remordimiento. Un lugar para olvidar.

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Datos

* Paintbox
no está incluida en ningún álbum oficial de Pink Floyd, aunque puede encontrarse en la recopilación de singles y rarezas Relics.

* La canción fue grabada en octubre de 1967 y editada como lado B del single "Apples and oranges" el 18 de noviembre de ese mismo año. En los próximos días cumple 42 años.

* En 1968 la banda lanzó un video promocional del tema (que por supuesto está en YouTube) para la tv belga. En el film se puede ver a los cuatro Floyd (con David Gilmour reemplazando a Syd Barrett) haciendo muecas sobre la melodía de la canción, en un puente de Bruselas.