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martes, 4 de junio de 2013

Discos: In colour (Cheap Trick, 1977)

Qué banda extraña que son los Cheap Trick. Siempre lo comentamos con el amigo Astilla (que de paso, fue quien me introdujo en la magia de los de Rockford: poroto para él).

Extraños en el sentido de que siempre tuvieron un pie en el Power Pop, otro en el Hard Rock, además de medio cuerpo en el pop y otro, lisa y llanamente en el rock and roll más ramplón. En todos lados y en ninguno a la vez. Demasiado melodiosos y con arreglos sofisticados para ser queridos por los rockeros más cuadrados. Y no del todo "limpios" ni "prolijos" para que los acunase la FM (aunque tuvieron varios hits en los 70, antes de su crossover de los 80). 

En todo caso, hicieron una música absolutamente propia. Los escuchás y los reconocés al toque. Son ellos, son Cheap Trick. Entre sus discos clásicos está "In colour", de 1977, producido por Tom Werman. Una patada directa al arco, con diez temas en media hora. Suficiente. Como un buen disco de rock tiene que ser. 

Los diez temas la rompen, por eso amerita detenerse en cada uno. Abren con "Hello there", una especie de bienvenida que ya lo tiene todo: guitarras enormes, armonías, partes. Completita completita en apenas 1 minuto 40 (te deja con ganas). Le pegan "Big eyes", con esos tonos menores que recuerdan un poco a Kiss, pero que enseguida se va para otro lado. Esto es Hard Rock, pero no del todo....¿Qué es? No lo sabemos ¡pero está bueno!

"Downed" arranca con arpegio Beatle y enseguida levanta en un mid tempo bien soleado y cantable. Hay arreglos por doquier, paradas, retomes. Otro temazo. Le sigue "I want you to want me", un pop livianito y bien armado, con tufillo a parodia de la música más inocente y radiable. El tema la rompió en Japón, donde la banda se convirtió en un éxito. La primera mitad cierra con otro temazo: "You´re all talk". ¿De dónde sale ese riff tremendo? ¿De ZZ Top? El tema tiene groove, tiene gancho, tiene todo (al minuto y medio entran unos coros buenísimos, y más adelante hay un solo bárbaro de Rick Nielsen). Te obliga a levantar el volumen todavía un poco más antes de dar vuelta el lado.

 

"Oh Caroline" es irresistible. Todo. Cómo la base va llevando el tema, los coritos medio T. Rex... Cuánto talento para redondar todo un concepto en 3 minutos. Le siguen otros dos que fueron hits. "Clock strikes ten" es un rockazo que empieza con tic tac y campanadas de reloj (vuelven en mitad del tema, en un arreglo magistral) y enseguida se suelta bien rutero. Sin respiro (el disco sigue ahí arriba) le pegan "Southern girls": gran estribillo con palmas y un sutil y genial cambio de ritmo (aplausos para Bun E. Carlos) allá por los 2 minutos 15. Tremendos. Inspirados. 

Ultimas dos. "Come on, come on" usa un poquito de esos coros que luego el grupo explotaría en "Dream police" y "So good to see you" cierra con exquisitas armonías Power Pop. Todo esto que te contamos, en apenas media hora. Uno de esos discos que cuando terminan, te piden más.

Bonus
Descontentos con la producción original de Tom Werman (según ellos no reflejaba el sonido crudo del grupo) la banda regrabó "In colour" en 1998 junto a Steve Albini, pero el disco nunca llegó a editarse oficialmente. En la web circulan las "Unrealased Steve Albini Sessions".

Cheap Trick 1977
Rick Nielsen (guitarra, voces) Bun E. Carlos (batería) Tom Peterson (bajo y voces) Robin Zander (voz, guitarras).

Discografía cercana
Cheap Trick (1977) In colour (1977) Heaven tonight (1978).

viernes, 27 de julio de 2012

Discos: Frosting on the beater (The Posies, 1993)

Estos días helados en Buenos Aires dan para subir el volumen y sacarnos el frío con una buena dosis de Power Pop. Para ello recurrimos a los servicios de los oriundos de Bellingham (Washington) The Posies, exponentes de ese noble género en los 90.

Una opción para conocerlos es picando el recopilatorio "Dream All Day: The Best of the Posies", editado por el sello DGC en 2000. La otra es ir a las fuentes y darse una vuelta por su disco más redondo, "Frosting on the beater", su tercer lp, editado en 1993.

Ya de entrada, la producción de Don Fleming (Teenage Fanclub, Screaming Trees, The Smithereens y Dinosaur Jr. entre otros) deja claro que aquí los Posies fueron por un sonido más duro que en sus discos anteriores, logrando un golpe más directo, al mentón. "Dream all day" y "Solar sister" arman un excelente tándem inicial, además de ser dos de los tres singles que cortó el álbum.

El tercer single ("Definite door") comienza con un clima siniestro para luego subirse a un crescendo de armonías vocales estremecedoras. Y "Flavor of the Month" habla un poco del hype Grunge de aquellos días, por supuesto, en clave Power Pop.

En medio de tanta energía, el cuarteto comandando compositivamente por la dupla de Jon Auer y Ken Stringfellow se despide en tonos oscuros con "Coming right along", casi convertidos en unos Alice in Chains. 

The Posies 1993
Jon Auer, Dave Fox, Mike Musburger, Ken Stringfellow.

Discografía cercana
Dear 23 (1990)- Frosting on the beater (1993)- Amazing disgrace (1996).

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Discos: International pop overthrow (Material Issue, 1991)

International Pop OverthrowPower Pop para días soleados

Los de 35 o más tal vez se acuerden de la altísima rotación que a comienzos de los 90 algunas cadenas de videos le dieron a "Valerie loves me", el mayor hit de los Material Issue.

A la distancia, unos simpáticos (y bastante solitarios, por cierto) exponentes del Power Pop en aquel comienzo de década todavía dominado por Phil Collins y donde la gran noticia "alternativa" era la movida de Madchester.

Estos tres carilindos oriundos de Chicago se formaron en 1985. En 1991 llegaron a su lp debut y luego continuaron editando discos hasta que el suicidio de su cantante, Jim Ellison, puso fin a la banda hacia 1996.

Pero aquel disco debut tenía sus buenos momentos  y la frescura por delante, sobre todo en la descarga  inicial y urgente de "Valerie loves me" y la perfecta canción pop "Diane" (que también tenía su clip rotando por allí). Guitarra, bajo, batería, sonido limpio y melodías cristalinas al frente. Power Pop, sin ir más lejos.

Ese estado de gracia inicial se extiende un poco más hasta "Renee remains the same" (si, les gustaba usar muchos nombres de chicas para las canciones) aunque decae un poco en las baladas. Por suerte el grupo recupera energía con otros buenos momentos powerpoperos en "Crazy", "Out right now" o "Chance of a lifetime".

OK: "International pop overthrow" nunca estará en las listas de los grandes discos de todos los tiempos, pero crece con cada escucha. Tiene canciones. Y le hace honor a ese género que tan nobles momentos nos dio a lo largo de tantos años.

Material Issue
Ted Ansani (bass, vocals) Jim Ellison (guitar, lead vocals) Mike Zelenko (drums). 

martes, 26 de abril de 2011

Discos: Songs from Northern Britain (Teenage Fanclub, 1997)

Es cierto, los Teenage Fanclub pueden empalagar al tercer o cuarto bocado. Pero hay días en los que necesitamos esas dosis de edulcorante en armonías y melodías. 

Al menos un ratito. 

Editado en 1997, "Songs of Northern Britain" es uno de los álbumes clásicos de los escoceses, que nombraron a otro de sus discos "Thirteen", en honor a sus maestros power pop Big Star

Allá arriba, sostenidos en las habituales armonías cristalinas y a pura construcción vocal, desfilan "Start again", "Ain´t that enough" y "Can´t feel my soul", en un primer tramo imparable. Las aguas se aquietan a la altura de la balada "Planets" y vuelven a cobrar bríos con las oleadas guitarreras de "Take the long way round" y la grandiosa "I don´t care". Canciones para aprender y cantar.

Como siempre, la composición dentro del cuarteto se reparte entre tres: Norman Blake, Gerard Love y Raymond Mc Gingley, que entrega la agridulce "Your Love Is the Place Where I Come From". Como dato, una de las "31 songs" que eligió en su libro Nick Hornby.

"I disappear when you're not here in my life/ When i'm on my own I'm lost in space/ My freedoms a delusion/ Your love is the place where I come from".

Teenage Fanclub- discografía cercana
Grand Prix (1995)- Songs of Northern Britain (1997)- Howdy! (2000).

martes, 23 de noviembre de 2010

Discos: Radio city (Big Star, 1974)

Las tensiones al interior de Big Star llegaron a su punto álgido en la Navidad de 1972, cuando Chris Bell abandonó definitivamente el grupo.

A la escasa repercusión comercial de #1 Record se le sumaron las disputas cada vez más frecuentes entre Bell y Alex Chilton, cuya personalidad dominante ya resultaba demasiado para la frágil personalidad de Chris. Ambos, además, querían cosas diferentes para el grupo: Bell, volcarse más al estudio, Chilton, al vivo. A fin de año, uno del par dijo basta.  
 
Reducido ahora a trío el grupo estuvo a punto de separarse, pero un show local con buenas críticas decidieron a Chilton a seguir junto a Andy Hummel y Jody Stephens. En el invierno de 1973 entraron nuevamente a los Ardent Studios para grabar el sucesor de "#1 record".

¿Pierde, empata o supera a aquel mágico debut este "Radio city"?

Las discusiones serán eternas, pero lo cierto es que aquí tenemos otra colección de brillante Power Pop: vital, urgente, aunque menos descollante, tal vez, a nivel compositivo. Las canciones son menos (¿se las había llevado consigo Chris Bell acaso?) aunque las dinámicas y progresiones se refinan -por momentos- con respecto al debut.

"Oh my soul" no aporta demasiado al canon del grupo y el comienzo del álbum se entretiene abusando de los arreglos. Recién en "Way out west" comienzan a brillar las armonías y en "What´s going ahn" hacen su entrada esos ribetes agridulces marca registrada de la casa.

Hay ejercicios de maestría pop en "You get what you deserve" y el set se empieza a desperezar con la electrificación excitante de "Mod lang" y "She´s a mover": el perfil más "raw" de los Big Star. "Back of a car" (y sobre todo la bellísima "September gurls") recuperan la frescura inicial y "Daisy glaze" -con su cambio repentino de ritmos, sus arreglos inspirados- resume el ADN de la banda.

Pero la historia no se torcería tan fácil y la mala distribución de Ardent/ Stax (sumados a conflictos con Columbia) volvería a atentar contra la magia triste de los chicos de Memphis. A pesar de recibir buenas críticas, "Radio city" pasó prácticamente desapercibido en las listas de ventas. Era el comienzo del fin.

Bonus
* Chris Bell participó en las primeras sesiones del álbum y colaboró con letra y música en dos canciones ("Oh my soul" y "Back of a car") pero no quiso participar en los créditos.

viernes, 22 de octubre de 2010

Discos: Especially for you (The Smithereens, 1986)

La línea histórica podría unir a los Badfinger y Big Star con los primeros R.E.M. Y más acá The Posies, Teenage Fanclub y Fountains of Wayne. 

En el medio, y dentro de una década del 80 dominada por el pop sintetizado, hubo un grupo que navegó de forma prácticamente solitaria las aguas del Power Pop de guitarras y armonías vocales. Hablamos, claro, de The Smithereens.

Oriundos de New Jersery, la formación inicial del grupo (que permaneció intacta hasta 2006) incluyó a Pat DiNizio (principal compositor) Jim Babjak en guitarras y voces, Mike Mesaros en bajo y coros y Dennis Diken en batería. Luego de dos eps llegaron a su primer larga duración, "Especially for you", en 1986.

Y ya desde el primer golpe de batería de "Strangers when we meet" las influencias del cuarteto están clarísimas: melodías cristalinas, armonías vocales de conjunto y énfasis en la energía y el ritmo: los elementos que siempre definieron al mejor Power Pop. "Groovy tuesday" va en busca del Santo Grial de la perfección Beatle a pura construcción vocal y "Listen to me girl" no abandona la cristalinidad, aunque ensucia sabiamente el sonido con algo de distorsión y armónicas bluseras. 

No por nada, "Especially for you" era uno de los discos favoritos de Kurt Cobain: aquí está todo lo que  al líder de Nirvana le interesaba en materia de música pop. El disco sigue entregando pequeñas gemas  atemporales como la acústica "Cigarette" (con bonitos arreglos de un acordeón melancólico) y algunos up tempos de buenas dinámicas ("I Don't Want to Lose You", "Time and Time Again", "Behind the wall of sleep"). Todas canciones radiantes, todas imparables en su poder melódico.

El gran hit del álbum, sin embargo, fue "Blood and roses", utilizado en un par de películas ("Dangerously closer", "Romy and Michele's High School Reunion") y hasta en un capítulo de "Miami Vice".

Produjo Don Dixon, co-productor, a su vez, de "Murmur" y "Reckoning", de R.E.M.

Ver también: 
Badfinger, Ass
Teenage Fanclub, Howdy
The Posies, Frosting on the beater
Fountains of Wayne, Traffic and weather

lunes, 6 de septiembre de 2010

Discos: #1 record (Big Star, 1972)

En 1971 los caminos de Alex Chilton y Chris Bell se unieron para formar una de las bandas mas tristemente bellas de la historia del rock. Hablamos, claro, de Big Star.

Thirteen

Todo empezó en 1964, cuando unos Beatles de gira por Estados Unidos llegaron a Memphis. Entre el público había dos chicos de unos trece años, que a partir de esa noche cambiaron sus vidas para dedicarse a componer canciones como sus adorados Lennon y McCartney. Años más tarde, ya como Big Star, la dupla firmaría muchas de las canciones de su primer álbum como "Bell/ Chilton", repartiéndose el monopolio de la composición dentro del grupo. 
 
Grabado en 1972, "#1 record" marcó el debut y el comienzo de una carrera fugaz para los Big Star, con buenas críticas inciales pero boicoteada implícitamente por la  impericia de los ejecutivos del sello Ardent (subsidiario del prestigioso Stax, especializado en soul) para distribuirlos comercialmente. Segun cuentan las reseñas de la época, en Ardent no supieron "como vender" a estos chicos talentosos y anglófilos por elección  pero tan poco conectados con la atmósfera de su Tennessee natal (y del rock de comienzos de los 70´s en general).

Nuestro disco número uno

Luminoso, plagado de bellas armonías vocales (herencia Beatle, claro, pero también de la British Invasion de los 60´s en general, con los Who y los Kinks y reflejos autóctonos como Beach Boys y The Byrds) "#1 record" le suma a todas esas voces una dosis de energía eléctrica y de leve desborde rocanrolero que llevó al pop hacia otros terrenos.

La historia del rock lo llamaría "Power Pop", señalándole el camino a los futuros hijos célebres de la herencia: Teenage Fanclub, The Posies, Cheap Trick y los mismísmos R.E.M de sus comienzos, entre otros.

Y en apenas 37 minutos está contenido un universo pop vital, de ribetetes plenos, como pocas veces el rock volvió a ofrecer. El costado eternamente melancólico, como de "mundo perdido en la adolescencia" de los Big Star ya está presente en "The ballad of El Goodoo", saltando de allí a la absoluta perfección pop (pero ya no esa perfección Beatle "intocable" en sus formas sino una nueva, más terrenal y por eso más humana y parecida a todos nosotros) de "In the street". Hay que oír una y otra vez lo bien armada que está la canción, los juegos de guitarras, los puentes y coros. ¡Los coros! ¡Tendríamos que hablar una tarde entera de las voces de Big Star en cada canción!

Basada en la simpleza de las guitarras acústicas flota "Thirteen", tal vez la canción más hermosa que se haya escrito sobre adolescentes flechados para siempre por el rock ("Won't you tell your dad, "get off my back" / tell him what we said 'bout 'Paint It Black' /rock 'n roll is here to stay/ come inside where it's okay/ and I'll shake you". Alex Chilton tenía 22 años cuando escribió "Thirteen", intentando recuperar aquellos años de adolescencia. Eso se llama "melancolía", aquí y en todas partes.

El disco retoma su mejor forma con canciones que bien podrían resumir la fórmula del grupo: "When my baby´s beside me", controlada, perfectamente arreglada y la vuelta a terrenos agridulces (¿el aspecto más propiamente "Chris Bell" del grupo?) de "My life is right". En ese arranque vocal está concentrada toda esa fragilidad por lo que tenemos y esperamos no perder: "Once I walked a lonely road/ Had no one to share my love/ But then you came and showed the way/ And now I hope you're here to stay".

En el último tramo de #1 record están las canciones más quietas ("Try again", "Watch the sunrise") apenas armadas en torno a lo acústico. ¿Nuestra favorita? La brevedad de esa gema que es "ST 100/6".

Give me another chance

Mal distribuido por Stax/ Ardent, #1 record vendió apenas 4.000 discos, lo que comenzó a horadar la frágil autoestima de Chris Bell, que abandonó el grupo al poco tiempo. Su nombre ya no figuraría en los créditos de "Radio city"(1974) aunque su espíritu flotaría en la despedida de "Sister lovers" (1978). 

Y por supuesto, en su hermoso y accidentado disco solista "I am the cosmos", una de esas gemas ocultas durante muchísimos años en los pliegues de esta historia agridulce. 

miércoles, 7 de julio de 2010

Discos: Traffic and weather (Fountains of Wayne, 2007)

¿Alguien dijo "power pop"? ¿Alguien insinuó "geek rock"? 

Para sacudir la modorra del día helado, nada mejor que las energizantes canciones de los Fountains of Wayne. Una banda en la mejor tradición Beatles- Big Star- Posies- Smithreens y todo lo que quieran meter dentro de las huestes de..sí, claro, el mejor Power Pop. 

Pacientes, orfebres de su propio sonido, estos americanos comandados compositivamente por la dupla Adam Schlesinger y Chris Collingwood han ido cociendo sus canciones a fuego lento, y cada tanto tenemos noticias de un nuevo álbum suyo. "Traffic and weather" (el último a la fecha) se editó en 2007. 

Sin más vueltas ¡vamos a la música! "Someone to love" es una gran apertura, tan puramente pop que el repeat es obligado. Qué puente. Qué estribillo. La apuesta se redobla con "´92 Subaru", una canción de amor a un viejo auto y compañero de andanzas que levanta las armonías y coros a la estratósfera. Aquí está todo lo que tiene que tener una canción para sacarnos de la apatía: ritmo, fuerza, melodía. 

Track 4: "Traffic and weather". Aquí los Fountains se guardan la resolución pop para alargar las estructuras y jugar con ese sonido brillante que obliga a subir el volumen todavía un poco más. Guitarras en su punto justo, una gran base de bajo y esos coros habituales, tan bien armonizados. A continuación llega la inspiración country/ reflexión de carretera de "Fire in the canyon", que nos recuerda a los Meat Puppets más acústicos. 

Es cierto que tal vez el tracklist del álbum sea un poco abultado (sobre todo teniendo en cuenta que la fórmula de los Wayne suele empalagar un poco) pero de todas formas "Revolving Dora" es otra gema pop de alta factura y "Michael and Heather At The Baggage Claim" nos hace reposar un poco entre tanta estimulación. Prestar atención a esa sutil armónica flotando entre los espacios del tema. Una belleza. 

Para esos días que necesitamos un empujoncito extra para arrancar, o simplemente para sentir la felicidad de un mundo pop perfecto, Ultravivido recomienda tener a mano siempre un disco de los Fountains of Wayne.  

jueves, 1 de julio de 2010

Discos: No dice (Badfinger, 1970)

Editado en noviembre de 1970, No dice fue el primer lp propiamente dicho de los Badfinger.

El primero ("Magic Christian Music", editado a comienzos de ese mismo año) contenía temas nuevos y viejos tracks firmados por la anterior encarnación del grupo, The Iveys. No dice fue además, el primero con la formación clásica, incluido el guitarrista Joey Molland. Con ese line up grabarían los siguientes cuatro álbumes. 

Pero más allá de estos datos, No dice (que sigue siendo el disco "clásico" de los Badfinger) es importante por su definición del sonido grupal. Si bien todos sabemos la tragedia que rodeó a estos chicos oriundos de Gales en épocas posteriores, para 1970 todavía eran años dorados para la banda, con buenas críticas, fichaje para Apple Records y ventas razonables. La Rolling Stone los definió como "lo que estarían haciendo The Beatles de haber mantenido su sonido original"

Pero vayamos a la música. No dice es un disco directo, con dosis de energía y algunas bellas canciones, siempre trabajadas desde el costado "McCartney" del asunto. La fórmula prácticamente naciente de lo que luego la historia del rock llamaría "Power pop". Basta escuchar el approach vocal de "I can´t take it" para comprobar la influencia de Macca. Enseguida el ritmo cae un poco con la balada "I don´t mind" y vuelve a levantar con el rock clásico de "Love me do". 

El talento melódico de Tom Evans puede apreciarse en los sutiles giros de "Midnight caller" y la perfección pop de "No matter what" (el posible Bing Bang de bandas herederas de este sonido, como Teenage Fanclub, The Posies o los mismísimos Big Star). Cerraba el primer lado el mayor éxito de los Badfinger por entonces, la balada "Without you"

La segunda mitad continúa por el mismo camino, alternando rocks ("Better days", "Watford John") y baladas ("It had to be"). Cierra el álbum la pastoral "We're for the Dark".

Bonus: formación clásica de Badfinger y discografía 
Joey Molland: guitars, vocals  
Tom Evans: bass, vocals
Mike Gibbins: drums
Pete Ham: guitar, piano, vocals

No dice (1970) Straight up (1971) Ass (1973) Badfinger (1974) Wish you were here (ya reseñado en Ultravivido, 1974).

jueves, 22 de abril de 2010

Discos: Wish you were here (Badfinger, 1974)

Género: esa gema poco conocida de los Badfinger. 

Todos conocemos más o menos la historia.

Badfinger fue la banda que lo tuvo todo para llegar a lo más alto, pero la mala suerte y el destino le jugaron repetidamente en contra. Para los detalles, cualquiera puede wilkipediar y enterarse de como vino la historia de este hermoso y malogrado grupo de rock. 

Lo cierto es que para 1974 esta banda formada en Gales a mediados de los 60´s ya había editado cinco álbumes y cosechado algunos éxitos tempranos, a caballito de su fichaje para Apple Records. Para muchos, Badfinger eran la cruza perfecta entre Beatles y Stones. Para otros, el primer mojón de lo que comunmente se entiende por "Power Pop".

Si bien en un principio "Wish you were here" cosechó críticas favorables, pronto fue sacado de circulación por un conflicto legal entre Warner Brothers y el manager del grupo. A partir de allí, el lp pasó a las sombras, esperando años para su reedición en cd.

Sin embargo, el tiempo nos permitiría reencontrar esta gema perdida de la historia del rock. 

El álbum comienza con bríos, a caballito de "Just a chance", un tema por el que pagarían fortunas todas las bandas de Hair Metal de los 80´s, sobre todo por la riqueza de sus melodías.

Cuánta riqueza armónica, cuánto talento para ensamblar esas voces. Entre los 17 y los 30 segundos, esos fraseos encapsulan todo el arsenal melódico del que disponía el cuarteto, además de ser un poco Hard Rock, otro poco de Power Pop. 

"You´re so fine", acerca el perfil más Folk Rock del grupo. Un mid tempo luminoso con impecables arreglos de guitarra y un bonito solo con slide. 

Le sigue uno de los momentos más emotivos del álbum: "Got to get out of here" nos recuerda un poco a las melodías de Chris Bell en Big Star: abiertas, rasgadas, con mucha concentración melódica. La letra refleja la asfixia y la necesidad, al mismo tiempo, de encontrar un lugar, un espacio propio:  "Baby, a man gets wise/ To running 'round in circles/ He ain't got no choice/ Only the fool survives/ Running 'round in circles/ Trying to make some noise/ Got no choice". Para luego agregar, con desencanto: "Well, I learned to live without face/ Learned to feed my soul/ I can learn the chords to right place/ Hang onto my own". 

"No one knows" retoma los bríos aunque en unos tonos menores que nos traen sensaciones más ambiguas, inclusive, amargas. Como dato curioso, en la sección media de la canción escuchamos unas palabras recitadas en japonés. El costado "McCartney" de asunto llega con la bella "Dennis", un tema cambiante y melancólico que cobra ritmo, mete coros y arreglos y se transforma en pura música. A los 3 minutos, la canción entra en una dimensión flotante de la que ya no regresará.

En el último tramo, el disco se le anima a los coqueteos sinfónico- progresivos en "In the meantime" y vuelve al reposo pastoral con "Love time".

La calma se extiende un poco más con la relajada "King of the load", con sus bonitas notas de teclados aquí y allá y el cierre del álbum es a toda orquesta con el doblete "Meanwhile Back at the Ranch" /"Should I Smoke".

Para 1975 la banda debería afrontar uno de sus tragos amargos con el suicidio de su guitarrista, Peter Ham.