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lunes, 8 de julio de 2013

Hecho en Argentina: Tecno (Daniel Melero, 2000)

tapa de Tecno, de Daniel Melero
Mientras Argentina se encaminaba silenciosamente a su crisis social, política y económica más importante del siglo, Daniel Melero grababa en su casa -según el mismo lo cuenta, con un software íntegra y gratuitamente  bajado de internet- otro disco de canciones. En este caso, montadas sobre un andamiaje explícitamente tecno.

Esta es su arena. O uno de sus terrenos más clásicos, podríamos decir: la parafernalia electrónica. La construcción de ambientes y de climas. "Tecno" es, además (y como cada uno de los discos de DM, a su manera) un gran soundtrack para transitar, observar o pensar Buenos Aires. Se puede alinear junto a "Recolección vacía", "Rocío" o "Silencio", el lp de Los Encargados. Sin citarla directamente, hablan y musicalizan nuestra ciudad.

En "Tecno", además, se agrega una cita directa al conurbano, a los extrarradios de la ciudad en "Expreso Moreno". Un link- homenaje a "Trans Europe Express" en versión sudaca, con pobreza, San Cayetano y baldíos vistos desde la ventanilla del tren. ¿Quién dijo que la música de Melero no está conectada con eso que llamamos "realidad"?

Hay mucho de cinemática, de sonido que se mueve, como en los grandes discos de Kraftwerk, ya que hablamos de ellos. Los temas instrumentales aportan grandes momentos, de una música profunda y evocativa. Dinámica y tripera (trip nocturno, en la mayoría de los casos). Y hay infinidad de detalles en el juego estéreo de la música: lo que escuchás en un canal, a veces, tiene poco que ver con lo que suena en el otro. Según dónde estés escuchando, algunos temas te sorprenden ocultando o mostrando elementos.

En ese lote de instrumentales, mi favorita es "Caricias". Pura música.  Y "Hormigas" transita por pasadizos de sombra, al igual que la vertiginosa "Lobos" (trance y más trance). "Camino infinito", por su parte, nos invita a abandonarnos en un mini viaje extraordinario (en los primeros compases ya sucede todo: la música amaga, se contiene, y a partir de 1:17 estalla en un éxtasis divino). Por más que DM siempre se haya encaprichado en definirse como un "no músico", no puede ocultar su talento para orquestar, para arreglar y encontrar sonidos sugerentes e inolvidables.

Y por qué no decirlo de este otro modo: reescuchando el disco me doy cuenta que en la música de Daniel Melero hay mucho amor. Amor por los detalles, esos que te pueden regalar un rato encantador pegado al sonido, dejándote llevar. "Piel" tiene mucho de eso, de soniditos que te envuelven y te llevan.

Después está el formato canción, otra área de talento (la menos difundida) de Daniel. "Deseo", "Piel", "Palabras" suman a su cancionero, aquí vestidas con ropajes tecno. Las obsesiones son las mismas de siempre: las tensiones que nos atrapan, la prisión en la que nos envuelve la cultura ("palabras, las odio, todo lo infectan") y las cosas que nos liberan y comunican ("nada nos une más que la piel").

Un disco para salir a recorrer Buenos Aires. O simplemente imaginarla desde tu living. Con música.
DM- discografía cercana
Piano (1999) Tecno (2000) Vaquero (2001).

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Hecho en Argentina: Pappo sigue vivo (Pappo, 1994)

Creo que nunca volví a a ver este disco en cd, o muy pocas veces. Lo compré allá por 1994, y a decir verdad, la edición es malísima (no tiene prácticamente ficha técnica, no se sabe quiénes son los músicos). Pero estas versiones en vivo la rompen. Y es Pappo en estado puro.

Como contexto -y para los amigos de otros países que nunca oyeron hablar de él- en 1993 nuestro gran guitarrista- hombre de motores, Blues y Rock Pesado Norberto "Pappo" Napolitano había sufrido un accidente con su cupé Renault Fuego (en la foto de tapa se ve el auto destrozado). De ahí el místico nombre del disco.

"Pappo sigue vivo" es un registro en directo, que por su feeling desprolijo está a mitad de camino entre el bootleg y la edición oficial. Para arrancar con el motor caliente, nomás, el primer tema es una versión afilada de "Llegará la paz", comandada con un timing marcial por ese baterista- hombre callado que es Black Amaya. Como tercer tema aparece "El hombre de la valija", en una versión con mucho de improvisada, con la banda subiendo y bajando en intensidad, pero siempre en nervio vivo. Vúmetros en rojo.

"Hoy estamos de fiesta una vez más" anuncia Pappo. "Ganamos algo de plata y compramos buenos equipos. Espero que no me tomen por un imperialista" remata con humor antes de largar con "El gato de la calle negra". La banda (Black Amaya en batería, Yulie Ruth en bajo, Pappo y Pato Lucas Frasca en teclados) suena valvular, caliente. Y toca simple, como en el mejor rock & roll. Para muestra, desfilan "Triple seis" (riff demoledor) y "Pájaro metálico". Con mi amigo Emilio pasábamos tardes enteras de sábado escuchando estos temas, paseando por el conurbano bonaerense a bordo de nuestras cupés de 6 cilindros. Epa.

Pero volviendo a "Pappo sigue vivo"  hay algunas joyitas más para destacar. Tenemos la hermosa versión del clásico de Manal "Una casa con diez pinos", para tirarse a la sombra a pensar y dibujar. En más de una estrofa, Pappo imita el tono tanguero/ blusero del Río de la Plata de Javier Martínez. Y en el tramo (blusero) del final, descollan la participación de Deacon Jones (en la groovísima zapada "T-Bone steak") y Edgar Winter, en un duelo de guitarra y voz con Pappo.

Los temas fueron grabados en dos tandas, en Obras (octubre 1993) y en el Teatro Gran Rex, en abril de 1994. Buenos Aires, Argentina. En otro lado no se consigue.