
Después de un segundo disco flojo, los BP sorprendieron con un álbum filoso, abrasivo y envolvente. Los mejores momentos pertenecen a esos oasis de melodías en medio de los picos electrificados a los que el grupo suele recurrir (a veces abusando de la pose punk). Un gran retorno, de todas formas.

Una actualización elegante, urbana y newyorker de una escena dance bastante devaluada y ahogada en esos horribles DVDS en vivo que editan los DJS superstars. Puaj. Frente a ese panorama, Hercules and Love Affair es un disco bien armado, con buenos temas, y que logra sostenerse más allá de los códigos propios del dance. Con eso le alcanza para estar entre los mejores del año.

Sorprendieron para bien. Por alguna razón escuché "Death magnetic" junto al demoradísimo regreso de Guns and Roses (ver review) y en la comparación salió ganando el de Metallica, que suena a reinvención (saludable) de la música vital que el grupo supo instalar hace muchos años. Como si se hubieran sacudido la modorra de estos últimos...¡18 años!

Siguen siendo de lo más prometedor de la electrónica mainstream, junto con Justice y los superiores Royksopp (mis favoritos, de los que esperamos ansiosos su tercer disco). "Made in..." arranca enrredado y loco y después se va poniendo pop y suelta todos sus trucos. Pasa hasta por ¡baladas! para volver a electricificarse y decir siempre algo más, en un trip completo, lleno de emociones.

Una calma casi religiosa le da un toque adictivo a este disco de los oriundos de Seattle, que me recuerdan a cosas de Animal Collective, de los Russian Futurists y sobre todo, de los Hidden Cameras (¿se acuerdan?) El disco más reposado, pastoral y etéreo del año.

Me sorprendieron los Keane, una banda por la que nunca había logrado interesarme. Grabaron un disco en el que se desintoxicaorn de ellos mismos y transmiten la felicidad por hacer música, eso se nota ¡Hasta coquetean con el Bowie de "Ashes to ashes"!

Un disco que no aparece en las listas de fin de año que estuve revisando, pero que a mi me parece uno de los mejores momentos pop de 2008. Catarata de hits de un eletropop altamente adictivo, con estribillos memorables y pulso dance.

Una válvula de escape, una brisa fresca de pop inocente, como concebido por pura diversión.

Si bien no fui demasiado benévolo con la crítica del disco (ver review), con el tiempo, "Beautiful..." ocupó su lugar con categoría. Aún a pesar de estar lejos de sus mejores marcas, les sobra para estar entre los mejores del año.

Lindo disco, sostenido, de un solo clima extendido. Como si mirara desde los 70´s, o quien sabe desde donde.

Otro de electrónica buena, que se salga de los códigos ultragastados del dance actual. Hits, sonido espacioso y con vuelo.
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