

TV on the radio, Dear Science (DGC/ Interscope, 2008) 
"In Bruges" es como si estuvieras viendo una peli de acción que no es. O un drama que no es. Que nunca llega a ser. Pero te reís. Bah, yo me reí bastante en el cine. Nadie se reía.
¡Volvió la alegría!
I2.-
3.- Thomas Pynchon. La metástasis narrativa. La literatura en constante expansión, en un autor de novelas "que se las arreglan para abarcar todo el universo, desde el Big Bang hasta la entropía" (Rodrigo Fresan dixit). De alguna manera, Pynchon es un escritor rockero. El más rockero, y uno de los pocos que puede linkear con esa otra cultura (la literatura- a veces pienso- casi por definición está en otro lado que el rock, porque adora la "estructura" y su camino es siempre hacia el "orden", aunque sea de vanguardia). Favorita: “V.” (1963).
4.- Corman Mc. Carthy. La frontera mexico- norteamericana como escenario de un narrador de climas magistral. Una prosa superlativa, de esas que se leen despacio, paladeando cada remate de párrafo.
5.- Marcelo Cohen. El escritor de ideas que ayuda a pensar en ese futuro "a 5 minutos de aquí". Nuestra relación con la tecnología, con el poder y la política. Imaginación y más imaginación. Favoritos: los relatos cortos de "El fin de lo mismo”, la nouvelle “Inolvidables veladas” y la novela-río “Donde yo no estaba”.
Llevo varias semanas picando este disco (la tapa es realmente impresionante). Lo pongo, lo dejo correr. Hago cosas en la casa y las canciones se suceden. Unos días después, vuelvo a hacer lo mismo.
Lo primero que pienso cuando suenan los primeros acordes de "Victor Jara's Hands" es que los Calexico volvieron a un lugar conocido. Cuando observamos el arte de tapa (con esas tipografías y dibujos de comic) la idea de un retorno al hogar va tomando más fuerza aún. Pero no se trata de una vuelta atrás (que podría sonar lógica luego de ese tibio paso en falso que fue "Garden ruin", un disco algo aburrido, donde el grupo dejaba de lado su costado más ambiental y rycooderiano para meterse de lleno en el corazón de unas canciones meditabundas). Enseguida entendemos que lo que se propone aquí es un resumen, un balance de ambos aspectos del grupo, el paisajístico y el songwritting.
Primal Scream es de esas bandas a las que siempre les vamos a pedir más. Por la sencilla razón de que ya demostraron- no en una sino en varias ocasiones- que estaban un paso más allá, anticipando lo que venía. En ese sentido, los escoceses parecen formar ese team de grupos (con Sonic Youth, con Stereolab, entre otros) que sonarán siempre como sinónimo de "modernidad". ¿Será este un regreso en forma para los de Bobby Gillespie después de ese disco de transición que fue "Riot City Blues"? Los produce Paul Epworth (Bloc Party) y Bjorn Yttling, de Peter, Bjorn & John. Pasen y escuchen...
Buen invierno para todos