jueves, 23 de junio de 2011

Discos: Wrong way up (Eno-Cale, 1990)

Género: curativo y luminoso

En 1990 y tras muchos años de admiración mutua, John Cale y Brian Eno decidieron grabar un disco juntos. La idea surgió durante la producción de "Words for the dying", el disco de Cale de 1989. Entre textos de Dylan Thomas y piezas orquestadas, ambos encontraron tiempo para improvisar en estudio y dar con la fantasmática "The soul of Carmen Miranda", especie de preanuncio sonoro de lo que vendría. 

Al año siguiente el ex Roxy invitó a Cale a pasar un tiempo en los Wilderness Studios de Suffolk, con la idea de preparar un álbum. Los roles se repartieron naturalmente: el dueño de casa se hizo cargo de las programaciones, los sintetizadores y algunas guitarras, y el ex Velvet agregó pianos, órgano y viola. También fue el retorno de Eno al micrófono para hacerse cargo de partes vocales, después de años de no cantar.

A pesar de ser un álbum abiertamente colaborativo (del que ambos salieron orgullosos) el proceso de "Wrong way up" tuvo sus rispideces (¿de ahí vendrán las dagas que se cruzan entre ambos en la foto de tapa?). Sin embargo, poco y nada de esas tensiones quedó plasmada en la música, que suena fluida y luminosa.

Dos observaciones. A pesar de las marcas de estilo individuales (el manejo de texturas y ambientes de Eno, los arreglos y detalles Avant Garde de Cale) el híbrido entre esos universos dio una música sólo parecida a sí misma, sólo contenida aquí. Como suele suceder en todos los grandes discos de colaboración, su producto es único.

Segundo: como nunca antes (ni probablemente después, salvo el caso de Eno- Byrne) el talento de ambos se concentró en el armado de temas que -a falta de un término descriptivo mejor- definiríamos como "pop". No se trata de hits ni temas con estribillos memorables, pero la naturalidad de su lectura, su transparencia, los alejan de cualquier pretensión vanguardista.

"Lay my love", "One word" y "Spinning away" parten de una construcción melódica preclara, cristalina y llena de armonizaciones vocales entrelazadas en magníficas polifonías, sobre ritmos maquinales. En esos tres temas se concentra una música curativa, para esos días en los que necesitamos sentirnos cerca de la luz.

Disco de laboratorio, los matices de sombras los aportan los temas de Cale: la climática y redonda "Foosteps", la igualmente misteriosa "In the backroom". Luego están los divertimentos abiertamente pop: ninguno de los dos volvió a ser tan encantadoramente liviano como en "Empty frame" (en plan Beach Boys estilizados, con el talento musical a flor de piel) o en "Been there done that".

Pero si hay una joya aquí, ésa es "Cordoba". Al parecer, en los estudios había dando vueltas un manual de español . Ambos se pusieron a hilar frases sueltas hasta armar una historia ambigua, que comienza en la ciudad española y sigue sus pasos en una estación de bus.

La música en "Cordoba" -no está demás decirlo- es superlativa. Una calma extendida, plagada de silencios valiosos con teclados, violas y la tranquila voz de Cale despidiéndose con el mantra "you walk towards the station/ I´ll walk towards the bus".

Para el final, ambos parecen divertirse con un ejercicio circa Velvet en "Crime in the desert" y Eno aporta la despedida de siesta al borde de "The river".

Para curarnos en la luz y el sonido.

Cronología Eno
Textures (1989)- Wrong way up (1990)- Nerve net (1992).

Cronología Cale
Words for the dying (1989)- Wrong way up (1990)- Even Cowgirls Get the Blues (1991)

miércoles, 8 de junio de 2011

Otoño en New York


A veces, una simple canción puede sacarnos del dolor. Gracias a todos los amigos Ultravividos

Y a viajar a New York en primera, con Billie Holiday.

martes, 7 de junio de 2011

Discos: The garden (John Foxx, 1981)

En 1979 John Foxx le dijo adiós a los synthpopers Ultravox (grupo del cual había sido fundador y cantante) y se lanzó a una carrera en solitario que llega increíblemente hasta estos días, alternada con el diseño gráfico y la enseñanza.

Editado en 1981, "The garden" fue su segundo lp. Una colección de canciones que continuó utilizando el andamiaje electro pop de los Ultravox, sumado a una inspiración europeísta y paisajística. Un disco que bien podría estar en un Top 20 de soundtracks para viajes en tren por el viejo continente.

Según cuenta la historia, este caracter "cinético" de "The garden" tuvo que ver con los viajes que John realizó por Inglaterra al terminar de grabar "Metamatic", su primer álbum en solitario. Recorriendo el país y su arquitectura histórica, Foxx encontró -entre otras cosas- viejos jardines en decadencia que le inspiraron parte de la música del álbum.

"Europe after the rain" lo dice todo en su título. ¿Habrá algo más melancólico que aquellas viejas ciudades después de la lluvia? Un piano decora este mid tempo junto a máquinas, guitarras acústicas y sintetizadores. Luego están esos energéticos synth pop de guitarras ("When I Was a Man and You Were a Woman", "Dancing like a gun" y la reversión del tema de Ultravox "Systems of romance") entre lo gélido del género y la calidez del formato pop cerrado, de tres minutos. 

En mitad del álbum aparece otra de las influencias de Foxx: "Pater Noster" combina elementos de cantos religiosos (su educación lo expuso tempranamente a misas en latín y Canto Gregoriano) traspasados a un lenguaje synth. Hay más ejercicios netamente sintéticos, como "You were there" o "Walk away", antes del final de cámara con "The garden". Siete minutos supendidos en el mismo lugar donde comenzó el viaje: la vieja Europa de ciudades, trenes y plazas mojadas después de la lluvia.

Una imagen pictórica, contada por una música que a pesar de remitir a una época precisa, sigue sonando elegantemente atemporal, imperecedera.

John Foxx- discografía cercana
Metamatic (1980)- The garden (1981)- The golden selection (1982).

Con Ultravox:
Ultravox! (1977)- Ha! Ha! Ha! (1977)- Systems of romance (1978).

jueves, 26 de mayo de 2011

Discos: Hot Sauce Committee part 2, Beastie Boys (2011)

Los Beastie Boys siempre se tomaron su tiempo entre disco y disco: una tendencia que se acentúo desde "Hello nasty" (1998) para acá. Su último lp databa de 2004: el back to roots y oda de amor a New York "To the 5 boroughs".

En el medio editaron un flojo set instrumental ("The mix-up") y tuvieron que lidiar con el cáncer de uno de sus integrantes, MCA, lo que los obligó a archivar una primera versión de un nuevo álbum, el inédito "Hot Sauce Committee part 1".

Finalmente editado este 2011, "Hot Sauce Committee part 2" no parece aportar nada sustancialmente nuevo al cánon de los B. Boys. Un grupo que- es justo decirlo- ya había ayudado de sobra a redefinir el universo del Hip Hop cruzándolo con Hardcore, cine Clase B, Funk, Bossa, Lo- Fi y demás artilugios. 

Como sea, este nuevo disco los vuelve a encontrar mixturando sonido orgánico, tocado, con sampling y máquinas, al estilo "Check your head". Lejos de aquel pico de inspiración y aventura hay algunos buenos momentos: en el tramo inicial acumulan energía con "Make Some Noise""Nonstop Disco Powerpack" y el contagioso "OK".  Siempre universalistas y cosmopolitas, encuentran aire en la simpática "Don't Play No Game That I Can't Win" (con Santigold de invitada) aunque el disco se hunde un poco en mitad del set, entre tanto barro sonoro indefinido.

Para que no nos olvidemos de su costado Hardcore el grupo levanta un poco con ese bardo encantador que es "Lee Majors Come Again" y vuelve a ganar aire con el funk instrumental "Multilateral nuclear Disarmament".  

Pero en general nos quedamos con sabor a poco. Se extrañan aquellas ensaladas mejor condimentadas a cargo de Mike D, Ad-Rock y MCA.

miércoles, 25 de mayo de 2011

The Stranglers x 2: "No more heroes" (1977) & "Black and white" (1978)

"No more heroes" (United Artists, 1977)

Lo primero que habría que decir de los Stranglers es que fueron grandes artesanos del sonido. Hay que reescuchar sus primeros discos aunque más no sea para detectar cómo hacían para sonar tan comprimidos, sutiles y potentes a la vez.

Una especie de "segunda vía" a la energía más bien rústica del movimiento punk original. En este "No more heroes"- su segundo lp- la producción estuvo a cargo de Martin Rushent, que ya ostentaba entre sus laureles haber trabajado con T. Rex y Fleetwood Mac, pero que hizo su propio camino detrás de álbumes de XTC, Buzzcocks y Generation X.

Yendo a los temas, varias pistas provenían de descartes del álbum debut de los de Surrey, "Rattus norvegicus". El comienzo con "I Feel Like a Wog" es a todo vapor, sumando los teclados característicos de Dave Greenfield al bajo gordo y denso- también arquetípico- de J.J. Burnell. Una maravilla. Pero también hay que decir que en materia compositiva los Stranglers tenían sus altibajos, y "Bitchin´" no se entiende muy bien: desconecta con la oscuridad y agresividad inicial, con un estribillo por demás tontuelo. 

"Bring on the Nubiles" anticipa algunos años las dinámicas New Wave, mientras que "Something better change" y "No more heroes" (con sus citas a Leon Trotsky y otros héroes caídos en desuso) son ejercicios pop que -en este contexto- siguen haciendo tan difícil catalogar a los Stranglers como banda típicamente "punk".

"Black and white" (United Artists, 1978)

Apenas un año y medio después de su debut, los Stranglers ya estaban grabando su tercer lp. "Black and white" distribuía sus canciones en un primer lado "Blanco" y un segundo "Negro", de acuerdo a la temática y densidad de los temas. Sin demasiados avances en lo musical, el álbum continuó afianzando el sonido del cuarteto.

Pero hay algunos logros para destacar. El comienzo, con "Tank" incluye unos bombásticos efectos de sonido y "Nice 'N' Sleazy" (el único single que cortó el lp) es toda una vuelta de tuerca a los ritmos cuadrados que, en general, venía tocando el grupo. Especie de reggae gélido y post punk, todo en materia de arreglos y grabación aquí es una verdadera joya.

Del otro lado de la balanza, al menos en este primer período, a los Stranglers podría acharcárseles cierta repetición de materiales. Aunque su energía prodigiosa compensaba- muchas veces- la falta de variantes. Buscando matices, el grupo se pasea por el contemplativo "Outside Tokyo", la experimental "Enough time" y el blues noctámbulo "In the shadows". El costado inusitadamente pop vuelve a conectarse en "Sweden". La canción se inspiró en los recuerdos de Hugh Cornwell del país nórdico (vivió un tiempo) y llegó a grabarse en sueco para editarse allí.

La edición original de 1978 de "Black and white" estaba acompañada de un 7" en vinilo blanco que incluía los temas "Walk On By", "Mean To Me", "Tits" y el cover de Burt Bacharach "Walk on By".

The Stranglers 1977-78

Hugh Cornwell: guitars, lead† and backing vocals
J.J. Burnel: bass guitar, lead‡ and backing vocals
Dave Greenfield: keyboards, lead§ & backing vocals
Jet Black: drums, percussion.

viernes, 20 de mayo de 2011

Discos: Pleased to meet me (The Replacements, 1987)

Por momentos cuando escuchamos a The Replacements tenemos la sensación de que tuvieron varios de los atributos que los podrían haber llevado -aunque más no sea- un poco más arriba en la consideración de crítica y ventas. Pero que por alguna razón (¿su agitada combustión interna tal vez?) ellos mismos dinamitaron su talento. 

De todas formas, el tiempo le daría cierta estatura mítica a la banda de Paul Westerberg. Mientras tanto, ahí tenemos sus discos para seguir desentrañando el secreto de su extraña amalgama musical. ¿Punk rockers? ¿Power Pop desencajado? ¿Hard rock con intenciones de FM?

En 1987 el grupo se trasladó a los míticos estudios Ardent, en Memphis, para grabar su sexto álbum de estudio, "Pleased to meet me". Un registro menos ríspido y accidentado que sus antecesores, pero que todavía mostraba el fuego sagrado de los chicos de Minneapolis.

La decisión de Memphis no parece casual, en vistas al homenaje explícito de "Alex Chilton": un pop tan energizante como lírico en honor al ex Big Star (que dicho sea de paso aporta sus guitarras en el track final, "Can´t hardly wait"). Pero volviendo a "Alex Hilton", bueno, por un tema así podría valer la pena todo el intento. Coros, dinámicas, cambios de intensidad, palmas. Todo lo que tiene que tener una canción para volverse adictiva y obligar el "Repeat". 

Pero hablamos de intenciones malogradas, y éstas quedan en evidencia en esos esqueletos de canciones pop aptas para todo público como "Never mind": lo que en otros hubiera sido un hit, en la desencajada voz de Westerberg y la instrumentación atolondrada del grupo se convierte en una música al borde del abismo. ¿No quisieron o no se animaron a más? Tal vez, simplemente tengamos que dejar que la música -siempre fresca, siempre vital y sincera de los Replacements- hable por sí misma.

Hay más dosis de energía. "I.O.U" abre el set con un rock clásico, tocado bien al frente y sin sacar nunca el pie del acelerador, y en "I don´t know" se luce el saxo barítono del célebre "Teenage" Steve Douglas, cuyo currículum incluye grabaciones con Elvis, Aretha Franklin, Beach Boys y Dylan, entre otros. 

El jazz noctámbulo "Nightclub jitters" sorprende y le otorga otra calidez al set, que recupera rápido la energía con "The ledge" y la dupla de "Valentine" (Power Pop made in Replacements) y "Shooting dirty pool". Casi sobre el final, nos quedamos solos con la voz y la guitarra de Westerberg para la apacible "Skyway"."Can´t hardly wait" le rinde tributo a la ciudad con los Memphis Horns intercambiando arreglos con las guitarras, en un final agridulce. Mitad deseo, mitad resquemor y dudas.

Para Copetín, un auténtico Replacement.

The Replacements
Paul Westerberg- Tommy Stinson- Chris Mars.

Discografía cercana
Tim (1985)- Pleased to meet me (1987)- Don´t tell a soul (1989).

miércoles, 18 de mayo de 2011

Discos: Kill uncle (Morrissey, 1991)

Y hablando de discos otoñales, no nos pareció mala idea volver a darle una oída a las canciones de "Kill uncle". Aquel subestimado segundo disco solista de Morrissey, editado en 1991.

Un período de transición para Mozz, en cuanto a búsqueda de sus habituales socios musicales se refiere. Puntualmente, acababa de alejarse de Stephen Street (productor y colega compositivo del debut "Viva Hate") y aún no había encontrado al que con el tiempo se transformaría en un gran partner, el guitarrista Alan Whyte.

Mientras tanto, se asoció con el ex- Fairground Attraction Mark Nevin, que compuso todas las músicas de "Kill Uncle" y se encargó de las guitarras. Andrew Paresi tocó batería y Mark Bedford (ex Madness) se hizo cargo del bajo. 

¿Y dónde radica la subestimación que el disco suscitó en su momento? Puede ser por su falta de ambición, o su aparente limbo desinspirado, ambos comparados con la rimbombancia majestuosa de su antecesor. Con posterioridad, "Kill uncle" también saldría perdiendo en las comparaciones con los discos siguientes de Mozz, como el bombástico Glam Rock de "Your arsenal" o la delicadeza de "Vauxhall and I"

Pero el tiempo suele poner las cosas en su lugar, y la elegante atemporalidad de estas canciones merece que volvamos a ellas. El comienzo es con los bríos de "Our Frank", el primer single del álbum. Un pop perfecto con subidas y bajadas, pianos y arreglos varios. "King Leer" y "Sing your life" (también editada como simple) sorprenden por su liviandad y su background de Music Hall. Una música ideal para acompañar nuestro 5´O´Clock Tea, preferentemente con scons. "Mute witness" es otro gran momento: un pequeño mundo pop completo con pianos, coros y una trepada emocional controlada, de pura flema británica. 

"Found found found" es el único pasaje con alguna intensidad eléctrica, antes de entrar en el tramo más perezoso del álbum (y también, el más auténticamente Morrissey en cuanto a las letras). "Driving your girlfriend home" parece una relectura de aquel "Stretch out and wait" de los Smiths, con una de esas situaciones sentimentales narradas sobre un melancólico vals tempo.

Extendiendo la languidez de esta tarde de otoño, nos dejamos llevar por el ambientalismo de "The harsh truth of the camera eye" (un enigmático título para música igualmente enigmática) antes de ceder a esa Voz y a esa cadencia tan nuestra -después de todos estos años en su compañía- de la mano de "(I´m) The end of the family line".

 Para el final, bueno, sólo a Mozz le perdonamos el simpático patetismo con el que nos cuenta que hay un lugar para el y sus amigos en el infierno. Una pequeña y hermosa broma  para despedir la tarde, nomás. 

Dedicado a Charly.

Morrissey-discografía cercana
Viva Hate (1988)- Kill Uncle (1991)- Your arsenal (1992).

martes, 17 de mayo de 2011

Discos: New wave (The Auteurs, 1993)

Género: canciones otoñales de unos olvidados del Brit Pop

Sepultados bajo la montaña mediática del Brit Pop, los The Auteurs pasaron prácticamente desapercibidos durante sus años activos, en los 90. Aunque a decir verdad, a ellos nunca pareció interesarles formar parte de aquella historia.

Equidistantes del rock chabón de Oasis y el retro Kinks/ Dexys de Blur, los Auteurs practicaron un pop impresionista, de tonos tibios y ribetes literarios a cargo de la exquisita pluma de Luke Haines, su álma mater y compositor de todas las canciones. 

La carrera de The Auteurs comenzó cuando Haines sumó a su novia de entonces, Alice Readman, en bajo, y a su compañero de curso Glenn Collins en batería.  En 1992 grabaron el single "Show girl", que les valió un contrato discográfico con Hut Records. A pesar de haber estado nominado en su momento para un Mercury Music Prize, el lp debut del grupo, "New Wave", irradió desde el vamos una elegante despreocupación por querer sonar "contamporáneo" con el pop británico de entonces: sus canciones son, sencillamente, atemporales

Sobre una catarata de guitarras sutiles, el narrador de "Showgirl" nos cuenta de qué va su vida, casado ahora con esta chica: "ella no puede trabajar en invierno/ yo no puedo trabajar en ningún momento/ voy a librerías/ buscando un nombre/ buscando una noticia". "Bailed out" ("Sacado a flote") fluye sobre pianos y un ritmo contenido, antes de que el grupo libere un poco más de adrenalina eléctrica en "American guitars", "Early years" y "Don´t trust the stars"

Pero "New wave" nunca abandona del todo cierto tono intimista (Haines parece cantar siempre susurrando). Un esquema ideal para las confesiones autobiográficas de "Starstruck" (entre campaniles navideños) y "Home again", un austero manifiesto hogareño de calma y beatitud, donde escuchamos: "de vuelta en casa/ estás a salvo/  no hay merodeadores/ no hay enredaderas en tu camino/ es mejor que las drogas/ es cool/ estar en tu casa de nuevo". 

En 1999, y después de cuatro álbumes, los Auteurs dijeron adiós y Luke Haines pasó a formar parte de los Black Box Recorder.

The Auteurs 1993 
Luke Haines, Alice Readman, Glenn Collins.

Discografía
New Wave (1993) Now I'm a Cowboy (1994) After Murder Park (1996) How I Learned to Love the Bootboys (1999).
 

lunes, 16 de mayo de 2011

Discos: The future crayon (Broadcast, 2006)

Género: las rarezas y lados B de los Broadcast

Luego de publicar sus dos primeros lps, "The noise made by people" y "Ha Ha sound", el dúo Broadcast editó en 2006 "The future crayon". Una recopilación de lados B y rarezas ideal para fans y curiosos de los sonidos inciertos y borrosos que siempre practicaron los de Birmingham.

Buceando en All Music encontramos los términos Background Music, Hanging Out, Introspection, Late Night, Reflection, Solitude y Sunday Afternoon, entre otros, para describir la atmósfera y climas que genera la música de Broadcast.

Fichados por el sello de orientación electrónica- experimental Warp, lo cierto es que este dúo formado por James Cargill y Trish Kennan (fallecida a comienzos de 2011) compuso una música ideal para nuestros estados de semi conciencia. En su sistema (intimista, de laboratorio) restos diurnos pasan a resignificarse como parte de un inconsciente sonoro profundo y evocativo. 

"The future crayon" tiene material que está a la altura de los lps de estudio, sumando amplias cuotas de experimentación y aventura. Las bellas "Distant call" y "Small Song IV" se mecen en los vaivenes vocales de Keenan: ambas comienzan como canciones para luego desintegrarse en un Ambient autista, casi vacío.
La sixties- espectral "Where Youth and Laughter Go" e "Illumination" podrían ser parte del costado más cancionero y pop del grupo, mientras que esos jazz rotos que son "Daves dream", One hour empire", "Hammer without a master" o "Locust" (aquí sabiamente colocados en secuencia) bien podrían musicalizar siniestros films clase B.

viernes, 13 de mayo de 2011

Hip hop para el fin de semana: DJ Quik

The book of David (DJ Quik, 2011)

DJ Quik fue el productor en las sombras de gran parte del rap de la Costa Oeste durante los 90. Trabajó con Dr. Dre, Snoop Dog y Tupac, entre otros. 

"The book of David", su último disco, es un lustroso mix de Hip Hop, G- Funk, R&B y ligeros toques Soul, como escuchamos en su primer single, "Luv of my life". Entretenido, inteligente y volado, el disco pasa de un estilo a otro con naturalidad y elegancia.

Ideal para acompañar este fin de semana nublado - y seguramente lluvioso- que está llegando a Buenos Aires.

The book of David (Mad Science, 2011)

miércoles, 11 de mayo de 2011

Discos: Kiln house (Fleetwood Mac, 1970)

La historia es bien sabida por los verdaderos melómanos: antes de transformarse en el tanque de canciones pop rock para FM con voces de chicas, los británicos Fleetwood Mac fueron una poderosa banda de Blues Rock capitaneada a fines de los 60´s por el guitarrista (ex John Mayall´s Bluesbreakers) Peter Green

Con el lunático de Peter al frente editaron tres discos, incluído el clásico "Then play on", de 1969. A partir de allí comenzarían los innumerables cambios de formación de los Mac: una constante del resto de su carrera.

"Kiln house"- editado en septiembre de 1970- fue el cuarto lp del grupo: el primero sin Green  (ya a esta altura aquejado por problemas mentales y de drogas) y el último con Jeremy Spencer. Si bien el rol de Jeremy había estado bastante opacado en "Then play on" (apenas figuró en los créditos tocando piano en "Oh well") aquí se reparte la composición de las canciones con su coequiper en las guitarras, Danny Kirwan

Y lo que podría resultar en una puja conflictiva de estilos, no es tal. Por el contrario, resulta en un disco entretenido, variado, transitable de comienzo a fin. Por un lado están las canciones de Spencer, un tanto obsesionadas con el rock de los 50´s, como el cuasi rockabilly "This is the rock" o el blues de salón "Blood on the floor". La música -hay que decirlo- suena levemente a broma, en estos tracks. Pero Kirwan aporta el instrumental "Earl gray" (un prototipo del sonido venidero de los Fleetwood de comienzos de los 70) y cerrando el álbum, ese gran momento de rock garagero plagado de wah wah que es "Tell Me All the Things You Do". Y la cosa toma otro color.

Hay más gemas. "Station man" (compuesto por Spencer, Kirwan y John Mc.Vie) comienza con un fade in de climas sureños, contenido, aunque ganando en intensidad a medida que avanza. Hay más rock con influencias bluseras en el transpirado "Hi Ho Silver" (original de Fats Waller) matizados con canciones hechas y derechas (la fantástica "Jewel Eyed Judy") y momentos apacibles, casi pastorales, como el cierre de "Mission bell"

"Kiln house", un disco con muchas libertades. Entre el blues, el rock y la vista perdida en el campo.

Bonus
En los créditos del álbum figura una aún desconocida Christine Mc Vie en coros. Christine (que también pintó el dibujo de tapa del álbum) entraría como miembro estable de grupo poco tiempo después, junto con Bob Welch. Pero esa ya es otra historia. 

Fleetwood Mac 1970

Jeremy Spencer – guitar, vocals, piano
Danny Kirwan – guitar, vocals
John McVie – bass
Mick Fleetwood – drums, percussion.

martes, 10 de mayo de 2011

Discos: Adventure (Television, 1978)

Habitualmente opacado por el deslumbre que sigue provocando su  lp debut, "Marquee moon", "Adventure", segundo álbum de los newyorkinos Television, muestra, sin embargo, sus encantos y méritos propios.

Editado recién en abril de 1978 (las grabaciones habían finalizado en noviembre del año anterior) en "Adventure" todavía resuenan los admirables juegos de guitarra de Tom Verlaine y Richard Lloyd, aunque la música parece pulir los bordes filosos y cortantes del debut. Con la incorporación de teclados y una mayor dedicación en el trabajo de coros, la banda se tiñó de un tono impresionista, casi susurrado. ¿El embrión de esos grupos "de medios tonos" como The Feelies, The Bats, The Dream Syindicate o los primeros R.E.M.? 

Yendo a los temas, los hermosos arpegios de Verlaine dan comienzo a "Days", donde empieza a notarse esa sutileza de la que hablamos y "Glory" es un pop perfecto y lírico. Tanto "Foxhole" como "Careful" -los dos temas que siguen- pertenecían al repertorio que la banda tocaba por entonces en vivo, y recuperan el filo característico del cuarteto. "Carried away" cierra la primera mitad incorporando pianos y teclados en una balada bella, arrastrada y tristona. En todos los casos, los Television dan un paso adelante con respecto a la energía maximalista del punk original. Como si se hubieran permitido -desde el vamos- la delicadeza y el cuidado de las formas. 

Podríamos decir que el flow general del disco decae un poco al comenzar la segunda mitad, con esos 6 minutos algo lánguidos y sin gracia de "The fire". Pero "Ain´t that nothing" (un clásico mid tempo marchoso, marca registrada del grupo) y "The dream´s dream", el tema final (con aires de zapada climática y espacios para que la música ocurra) logran redondear un set sólido y disfrutable. La canción se despide de forma misteriosa, dejando una especie de incógnita en el aire.

Ese mismo 1978 los problemas internos llevaron al grupo a la disolución."Adventure" fue un bello epitafio para aquella primera encarnación de los Television, que volverían a reunirse en 1992. 

Television 1978

Tom Verlaine, guitarra
Richard Lloyd, guitarra
Billy Ficca, batería
Fred Smith, bajo

lunes, 9 de mayo de 2011

Jazz nights: From there to here (Kyle Eastwood, 1998)

From There to HereMi amiga Vero Franco me pasó este formidable disco hace muchos años. Con el tiempo logré agenciarme mi propia copia de "From there to here", el primer álbum de Kyle Eastwood. Bajista de jazz, actor y, sí, hijo del gran Clint. Algo transmiten los genes, eso está claro.

¿Y qué tenemos aquí? Bueno, un elegante coctel de jazz de lobby de hotel. Bien tocado, orquestado con buen gusto y hasta con algún que otro invitado estelar. Dicho así, la idea podría oler a "mega producción para el hijo de una eminencia de Hollywood", pero no es así. El refinamiento y la infraestructura- que la hay- no sofocan el buen jazz que oímos en estos tracks.

Una intro orquestal le da paso a las dinámicas de "Stanley Hill Dr." (gran comienzo) mientras que "Watch, watch" pisa un poco el acelerador y levanta en combustión de quinteto, sin tanto background orquestal. "I beg your pardon" -original de Tom Waits- se transforma en una elegante balada para la hora de la cena. Disco de agradables sorpresas y matices, acto seguido nos damos el gusto de escuchar a la gran Joni Mitchel groovear sobre el cover de "Trouble man", de Marvin Gaye.

El clímax noctámbulo y urbano llega con "Solace" (lenta y reposada, sin apuros) antes del cierre latin- jazz a todo vapor de "Enter evening".

Bonus
En 2009, Kyle compuso el score para "Grand Torino", la peli de su padre.